jueves, 7 de abril de 2016

Entrevista a José Carlos Martínez

José Carlos Martínez con sus bailarines tras la función
en Terrassa. Foto: Josep Guindos

Con motivo de la presencia de la Compañía Nacional de Danza en el Liceu y en Terrassa, entrevistamos a su director, José Carlos Martínez.  José Carlos nos habla de sus inicios al frente de la compañía nacional, de su evolución, del momento actual, los planes de futuro y de como, si las negociaciones que mantiene con los responsables culturales se desarrollan tal y como él espera, renovará otros tres años. 

Carolina Masjuan

De Francia a España y de la Ópera de Paris a la CND ¿Te sentiste un poco extranjero de vuelta a tu país después de tantos años?
Después de todos estos años en la Ópera de París tenía ganas de volar por mi mismo, de embarcarme en nuevos proyectos, de emprender nuevos retos, así que la vuelta a España ha sido realmente el inicio de una nueva aventura.

Desde luego, las cosas no funcionan de la misma forma en Francia que en España, ni en la Ópera de París que en la CND. He tenido que adaptarme, estar atento, comprender como funciona todo antes de poder poner en marcha mi proyecto y ha sido realmente interesante descubrir todo lo que había que hacer...

José Carlos con Agnes Letestu y los bailarines de la Ópera
de Paris en 2004 en el Liceu. Foto: A. Bofill
¿Cómo recuerdas tu entrada en la CND? una compañía que se había quedado sin apenas repertorio y con unos bailarines mayoritariamente con poca base clásica.... ¿eras plenamente consciente de dónde te metías o hubo más dificultades de las esperadas? ¿Cómo te acogieron?
A mi llegada ya conocía la compañía, había seguido su evolución durante años y ya sabía que había que partir de lo que había, para construir una nueva identidad.

Fueron más bien los bailarines y equipos artísticos que no me conocían, quienes creyeron que pretendía destruir lo que había puesto en marcha Nacho Duato, pensando que yo llegaba para hacer una revolución. Al principio esta colaboración fue compleja ya que les llevó tiempo comprender que yo quería utilizar todo su talento para avanzar, teniendo en cuenta el nivel de excelencia que tenía esta compañía.

La evolución desde programas contemporáneos, introduciendo poco a poco suites de ballets clásicos y alguna pieza neoclásica, hasta un clásico completo como ha sido D.Q., debe haber obligado a realizar muchos cambios, renovación de bailarines, "re-entreno" de otros.... ¿cómo lo has gestionado?
La base clásica siempre ha estado presente en la compañía y los bailarines tomaban su clase cada mañana. A mi llegada, se ha tenido que introducir de nuevo la zapatilla de punta, ya que no se utilizaba desde hacía muchos años. Lo he hecho de forma « suave » y la primera temporada bailamos Artifact II, de W. Forsythe donde hay sólo dos bailarinas en puntas. Para mi gran sorpresa, fueron bailarinas que ya estaban en la compañía las que fueron elegidas y no las recién llegadas con un perfil más clásico. Incluso si ha sido difícil para ellas volver a calzar las puntas lo tomaron como un reto.

A partir de allí, sin forzar las cosas y con mucho trabajo, el número de chicas pudiendo bailar en puntas ha aumentado poco a poco y comenzamos a abordar otras piezas de Forsythe, Balanchine o ballets que he adaptado para ellos antes de poder presentar el repertorio clásico.

La compañía ha evolucionado naturalmente. Hoy de los 45 bailarines, 25 llegaron bajo mi dirección y queda una veintena que estaban ya en la compañía antes de 2011.

Weber, Opus 5. Foto: H Soumireu-Lartigue
Has ido invitando tanto a coreógrafos como a bailarines españoles a colaborar con la CND ¡Hay tanto talento español fuera! ¿Cómo haces la elección?
¡Es realmente difícil! Hay mucho talento y la compañía tiene un presupuesto muy limitado, no podemos hacer muchas nuevas producciones cada año.

Tengo una enorme "lista de espera" de coreógrafos y bailarines con los que me gustaría colaborar y según las oportunidades que surgen o el proyecto que tengamos, les contacto.

Y tú, aparte de los arreglos para D.Q. Raymonda, … o haber programado alguno de tus ballets ¿no te has planteado hacer alguna coreografía para la CND? O programar tus "Enfants...."
Antes de programarme a mi mismo como coreógrafo, había que dejar sitio para otros creadores españoles y quería también que los bailarines continuaran trabajando con los grandes coreógrafos de hoy en día. He privilegiado la venida de Kilian, Mats Ek, Ohad Naharin, Forsythe... durante este tiempo y en paralelo a nuevas creaciones con coreógrafos emergentes, he hecho un trabajo de "maître de ballet" para dar a la compañía la homogeneidad necesaria para poder hacer los clásicos.

Ahora, tras cinco años, tenemos un nuevo repertorio que va de la vanguardia al clásico, y tengo bailarines capaces de bailar registros muy variados, el proyecto está asentado (ha habido un trabajo administrativo enorme al que debía consagrarme en paralelo al trabajo de estudio) así pues, podemos empezar a soñar con nuevas creaciones de las que yo podría ser el coreógrafo y ¿por qué no? Adaptar "Mes Enfants" para la compañía o un nuevo título clásico.

¿Hiciste un ballet clásico, en este caso Don Quijote, por obligación contractual o por considerar que había llegado el momento?
No había ninguna obligación de hacer un ballet antes del final de mi contrato, nunca he tenido directrices del Ministerio de Cultura en el plano artístico. Consideré que la compañía estaba preparada para hacer frente a este tipo de repertorio y hay una gran demanda por parte del público español que quiere ver los grandes ballets clásicos. De alguna manera, siendo el director de la Compañía Nacional (la única, hoy en día, en España que cuenta con los medios para hacer los clásicos) era un reto personal poder representar un clásico antes del final de mi contrato.

Después del éxito en Madrid, hay mucha expectación para verlo en Mayo en Sant Cugat, supongo que será con el elenco titular de la CND ¿no?
Tenemos una gran gira en España entre mayo y junio y vamos a trabajar con artistas invitados como hicimos en Madrid. Estamos viendo con ellos en qué fechas podrían unirse a nosotros, porque cada uno tiene su temporada en su compañía habitual y gestionar todos estos horarios no es cosa fácil. 

Nosferatu. Photo: Icare
Es la segunda vez que cuentas con Rosa Torres-Pardo y que directa o indirectamente colaboras con ella y con Arantxa Aguirre en un documental, ya sea sobre el Padre Soler o sobre Enrique Granados ¿qué nos puedes comentar sobre estas colaboraciones?
Rosa es una gran persona y una gran artista siempre abierta a experimentar y participar en nuevas aventuras, su trabajo aporta mucho a la pieza de Dimo Kirilov, son dos universos que se encuentran.

El hecho de hacer un documental sobre ese trabajo me parece muy interesante porque Arantxa aporta su propia visión sobre la creación a través de la cámara y tenemos como resultado un trabajo sobre una obra sublimada por esa mirada. Espero que podamos seguir realizando otras colaboraciones de este tipo.

Creo que Nacho Duato hizo unas declaraciones en las que se mostraba más abierto a que la CND bailase alguna de sus coreografías ¿está previsto programar alguna próximamente? ¿Cuáles serían tus preferencias entre todas sus piezas?
Estoy muy contento con este cambio de opinión de Nacho, creo que también él ha visto que no sólo somos una compañía clásica y que la mayoría de los grandes coreógrafos de hoy en día vienen a trabajar a Madrid. Por otra parte, estoy seguro de que la CND podría bailar sus obras con la calidad artística que él desea.

No tenemos fecha ni pieza prevista por el momento, porque por desgracia la CND no tiene ningún teatro con una temporada estable y tengo que negociar cada temporada las fechas de los estrenos en diferentes teatros, antes de ponerme en contacto con coreógrafos. 

Política cultural en España ¿qué opinión te merece? ¿Has tenido encuentros frecuentes con los responsables del INAEM? ¿Os han venido a ver a menudo?
La principal dificultad para mí es que los políticos cambian con demasiada frecuencia (tres Directores del INAEM en 4 años), de ahí la gran dificultad para poner en práctica proyectos a largo plazo.

La dirección actual nos apoya mucho, están presentes en cada nueva producción, pero no sólo eso, hay una verdadera ayuda para encontrar nuevos patrocinadores, y para desarrollar nuestro proyecto educativo. Estamos hablando de aumentar el número de bailarines para poder continuar a hacer producciones clásicas y pese a las dificultades actuales del país, está llevándose a cabo.

Hacía una década que la CND no bailaba en el Liceu, por fin os han programado ¿por qué han tardado tanto?
Sugerí varios proyectos estos últimos años, pero por diferentes razones no hubo ningún resultado, hasta que hablamos de este "Homenaje a Granados." Espero volver muy pronto y ya estoy pensando en un nuevo programa que les voy a proponer en breve.

José en el Liceu en Diamantes.
Foto: A. Bofill
¿De quién surgió la idea del Homenaje a Granados?
El último proyecto que teníamos juntos bajo la dirección de J. Matabosh y que no pudo realizarse, fue una velada alrededor de la figura de Stravinsky, y fue él quien tuvo la idea de este homenaje al compositor catalán. Me pareció muy interesante 

¿Conoces la historia de la Compañía que hubo en el Liceu con el Maestro Magriñá? ¿Qué opinas cuando oyes decir que en España no existe tradición en danza? 
Por supuesto, conozco la existencia de esta compañía (e incluso a algunos bailarines que formaron parte de ella), pero también hubo una compañía en el Teatro Real, que duró sólo unos pocos años y luego compañías "regionales" que tenían una gran valor, el Ballet de Zaragoza, o el Ballet de Euskadi, que no tuvieron el apoyo político necesario para sobrevivir. Más recientemente tenemos el caso de la Compañía de María Giménez o la de Ángel Corella.

Este es el problema en España, que no tenemos en cuenta el trabajo de los demás y cada persona que viene a dirigir algo no se preocupa por el trabajo realizado por su predecesor y así es imposible construir algo duradero.

No es que no haya tradición en danza en España, muy al contrario ... es que los gobernantes no saben qué es la danza y los directores de los grandes teatros prefieren dar total prioridad a las óperas. No se dan cuenta -sobre todo en tiempos de crisis- que la danza es mucho más rentable que la ópera ya que las producciones son mucho menos costosas y hay una gran cantidad de público solicitando "Ballet" en nuestro país.

¿Por qué crees que iniciativas como la de David Campos, María Giménez y sobre todo la más ambiciosa de Ángel Corella, de la que por cierto tienes algunos bailarines en tus filas, no han podido sobrevivir?
Es obvio que estas compañías no sobreviven por falta de apoyo institucional, pero mientras los teatros no pongan los medios necesarios para tener su propia compañía de ballet, es imposible que el número de compañías aumente.

Estarás en los Benois de la Danza porque un bailarín de la compañía Alessandro Riga está nominado, imagino que ambos estáis orgullosos de esta nominación….
Formo parte del jurado de los Benois de la Danse de este año y estaré en la ceremonia. Estoy muy contento con la nominación de Alessandro Riga, sobre todo porque no soy yo quien hizo este nombramiento (merecido).

La di permiso para ir a bailar la Arlesienne de Roland Petit con el Ballet de Lyon como invitado y fue nominado por esta producción. Es un bailarín que tiene un amplio registro, podría incluso haber sido nominado por su Don Quijote en Madrid.

Don Quijote con Agnes Letestu. Foto: Icare
Benjamin Millepied deja de forma un tanto precipitada la dirección de la Ópera de París, aunque rápidamente se designó a Aurélie Dupont como sustituta. Tú podrías haber sido un muy buen candidato a sustituirle... ¿te lo propusieron? ¿te habría gustado? ¿qué opinas tanto de la elección en su momento de BM como de este cambio repentino?
La cuestión no se planteó. Estoy cosechando los frutos de todo el trabajo que hemos hecho en Madrid durante los últimos cuatro años y no es momento de pasar a otra cosa. Aprendí a hacer frente a dificultades de todo tipo, y ahora que sé cómo funciona aquí, quiero dar prioridad a la parte artística, la parte más interesante del trabajo de director.

En cuanto a los distintos nombramientos en la Ópera de París, creo que es imposible cambiar una institución como esa en un abrir y cerrar de ojos. Se tiene que hacerla evolucionar, y esta evolución debe hacerse gradualmente. Mi experiencia en Madrid me lo ha enseñado y creo que lo importante es, sobre todo, llegar a unirse en torno a un proyecto, para poder formar un equipo de personas valiosas en las que poder delegar y por otra parte, estar atentos a las propuestas de la gente que se dirige. En la ópera y en todas partes, cualquier director debe tener en cuenta estos parámetros, si queremos que esto funcione. 

Dada la complicada situación política, igual nos quedamos sin gobierno estable un tiempo relativamente largo, imagino que tu contrato se renovará automáticamente no? Porque estarás dispuesto a renovar espero :-) Nos puedes comentar acerca del futuro inmediato de la CND; contratos cerrados o planes para una próxima renovación: giras, Ballets… ¿Algún nuevo clásico entero en mente? O Crankos, McMillans, Neumeiers, poco conocidos por aquí ¿entraría en tus planes que alguno (Onegin, Manon, …. entrara en vuestro repertorio?
El gobierno actual me ofreció renovar mi mandato para los próximos tres años, yo he puesto algunas condiciones que estamos discutiendo. En tanto que pueda continuar a hacer evolucionar la Compañía estoy dispuesto a quedarme.

La próxima temporada será una temporada muy intensa en cuanto a giras nacionales e internacionales. "Carmen" después de varias ciudades españolas, irá a China, Alemania, Austria, Holanda, Emiratos Árabes y Japón. "Don Quijote" viajará en octubre a Guanajuato (México) y a varias ciudades italianas antes de volver en diciembre a Madrid al Teatro de la Zarzuela y vamos a presentar también dos Galas dedicadas a Maia Plisetskaya. En mayo, en el Teatro Real de Madrid, tendremos un programa W. Forsythe al completo con "The Vertiginous thrill of Exactitude", "Artifact Suite" y "Enemy in the Figure", y después de un recorrido por Alemania con este programa, vamos a reanudar nuestra gira nacional con "el Quijote".

Me gustaría tener, obviamente, obras de Neumeier, de Cranko o una Manon, pero el hecho de no tener un teatro donde desarrollar una verdadera temporada, hace muy difícil hacer frente a este tipo de repertorio. Primero tengo que encontrar las fechas en un teatro y luego "vender" el programa a un director que a menudo no lo conoce o prefiere verlo bailado por una compañía extranjera.

La compañía Nacional de Danza en Raymonda.
Foto: Josep Guindo

Una de tus reivindicaciones es un teatro sede para la compañía ¿cómo está este tema? ¿en qué teatro en concreto piensas?
Hemos hablado mucho con la dirección del INAEM sobre este tema. Por ahora parece imposible que nos instalemos en un teatro ... pero voy a seguir trabajando en este sentido para hacer que este sueño sea posible algún día. La próxima temporada, estaremos más presentes en el teatro de la Zarzuela en fechas fijas y nuestra colaboración con el teatro Real también se solidificará lo que ya es una cosa muy buena.

El nuevo Conseller de Cultura de Cataluña, Santi Vila, ha hablado de la creación de una compañía pública de danza en Cataluña, podríamos recomendarle que os visitase para que os tomase como ejemplo! Calidad y diversidad con pocos medios… ¿cómo se consigue, nos puedes desvelar la fórmula mágica?
Nuestras puertas están completamente abiertas. Yo estaría feliz de ayudar en la creación de una nueva compañía de danza, que incluso podría establecer muy rápidamente colaboraciones y coproducciones que beneficiarían a todos.

No existe una fórmula mágica; se necesita mucho trabajo para llegar a optimizar los recursos disponibles. Hemos creado un repertorio con muy pocos recursos, reciclando decorados, trajes, todas las compañías de danza hacen coproducciones hoy en día, es la única forma de lograrlo.



martes, 27 de octubre de 2015

María Pagés: “Estoy trabajando en un proyecto de alto compromiso social”


Expresivo retrato de María Pagés (Foto: EFE)

María Pagés,  una de nuestras bailaoras más querida y conocida internacionalmente, acudió al Festival de Peralada  (Girona) el pasado mes de agosto para estrenar en Cataluña la magnífica producción Yo, Carmen. Tras una larga gira por Iberoamérica, la genial bailarina nos desvela en esta entrevista detalles de su intenso trabajo que ayudan a conocerla un poco mejor.

Cristina Ribé
Su particular recreación del personaje de Merimeé, la  necesidad de sumergirse en el mundo íntimo y femenino del mito, la presentación de la auténtica mujer real, vista desde todos los ángulos, produce una curiosidad en el espectador que le hace preguntarse sobre muchos temas relacionados con el antes y el después de una creación tan compleja y rigurosa.

“Ella baila y, bailando mueve todo lo que le rodea”, afirmó José Saramago refiriéndose a la bailarina sevillana. Sus brazos infinitos y delicados dibujan con gran belleza la cadencia de los versos. Es la poesía en movimiento. Así surgen en la mente del público cuestiones difíciles de responder si no es preguntando directamente a la artista.

¿Cómo consigue ser tan creativa a la hora de escoger sus vestuarios? Tanto las telas como los diseños son tan originales y bellos…
El vestuario es inherente a la creación; cuando imagino una escena el vestuario forma parte de ella, surge su idea, su tonalidad, sus formas de la misma manera que surge otro elemento de la creación, como un paso, como una idea musical o un elemento escenográfico.

Cada espectáculo es absolutamente diferente a los anteriores, ¿podría explicarnos cómo es el proceso de creación de una nueva producción?
Es un camino largo que se inicia desde una idea-madre, hasta darle forma real, posible. En ese camino hay una continua investigación, un continuo descubrir, un continuo laboratorio, un taller, sumando ingredientes, sumando personas para formar un equipo implicado y comprometido, que debe funcionar como un engranaje donde todas las piezas encajen armónicamente.

¿Cómo consigue que su tratamiento coreográfico resulte tan cuidado?
Con investigación, trabajo y rigor.

Seguramente tiene ya pensado un nuevo proyecto, ¿podría anticiparnos algo al respecto?
Ya estoy trabajando en él. Es un proyecto con un importante contenido de compromiso social.

Qué siente en su interior al recibir el aplauso del público al final del espectáculo?
Agradecimiento, alivio.

Desde la sala se siente y se vive la gran compenetración que existe entre los miembros de su compañía y usted, ¿han variado mucho los elementos de su equipo desde los inicios de la compañía hasta nuestros días?
La compañía cumple 26 años este año. La renovación y la estabilidad son dos elementos fundamentales para el buen funcionamiento de la misma. Ambas tienen que convivir, ambas son necesarias.

¿Cuáles son sus principales exigencias a la hora de admitir un nuevo miembro?
El entusiasmo, un nivel alto de querer implicarse en el proyecto de la compañía, profesionalidad y alto nivel de preparación técnica y artística.
Utopía (Foto: David Ruano)

¿Participan ellos en la creación y el desarrollo de un nuevo proyecto aportando ideas o sugerencias?
Hay un equipo creativo, artístico y técnico. El intérprete, el bailaor o bailaora, el músico, el técnico, todos y cada uno, es fundamental que aporten su talento y su buen hacer. Es lo que espero de ellos.

Usted tiene un especial cariño a Cataluña, no en vano su abuela paterna era de Lleida. Así como es compañía residente en Torrelodones,  ¿cree posible serlo algún día en Cataluña? ¿Se lo han propuesto alguna vez?
Claro que lo veo posible. Hemos tenido la experiencia de Dunas cuyo proceso creativo fue en colaboración con Temporada Alta en Salt , en Girona.

¿Qué tal es el público de flamenco en Cataluña?
Buen aficionado, fiel con sus artistas.

¿Cómo reacciona ante sus espectáculos?
Siempre me sentí muy bien en Cataluña. Seguro que es la suma de muchos elementos. Entre ellos y muy importante, su público.

Usted ha viajado por todo el mundo y sabe perfectamente la importancia que le dan la mayoría de gobiernos a la danza como manifestación artística y cultural, ¿qué opina de la situación de este arte en Cataluña?
La danza no es prioridad, lo sabemos. Pero hay espacios y proyectos maravillosos relacionados con la danza. El otro día estuve en el Mercat de les Flors, y me pareció magnífico como proyecto, no es habitual si lo comparamos con otros proyectos en España. Por un momento me sentí reconfortada. Pero hace falta mucha más voluntad política para poner la danza en su verdadero valor.

¿Considera que posee un estilo propio?
Sí. Es fundamental en todo trabajador del arte la personalidad, sin ella, no existes.

Su forma de expresarse a través del flamenco es absolutamente original y muy personal, ¿ha pensado alguna vez en fundar una escuela que lleve su nombre y sirva de continuidad a su estilo?
 Si, alguna vez, pero no he profundizado mucho en la idea. Hay mucho que hacer cada día en la compañía.

Cambiando radicalmente de tema, ¿a qué le gusta dedicar su tiempo libre?
A estar con mi marido tranquilamente, a cuidar mis plantas.

Por último, nos encantaría compartir con usted alguna anécdota que le haya ocurrido a lo largo de su trayectoria profesional en países tan exóticos como Mozambique, La India o Japón.
He viajado mucho y sigo con la maleta pegada a la mano. Mi primera gira internacional fue con 16 años a Japón y Rusia. Tres meses viajando sin parar, conociendo y dejándome sorprender por la vida y las personas de mundos tan diferentes a lo que yo, hasta entonces, había vivido. Por un momento el mundo me pareció pequeño. Lo podía alcanzar. Imagínese con esos años, cada día era una nueva aventura, un descubrimiento, ¡maravilloso!




jueves, 15 de octubre de 2015

Ricardo Casal: “Para evitar las lesiones hay que ser muy disciplinado”

El Doctor Casal en su despacho de la clínica DKF  (Foto: L.R.)

Traumatólogo, cirujano de la Mutua Asepeyo, director del Centro Médico El Viso y Jefe de la Unidad de Cirugía Ortopédica y  Traumatológica en la Clínica DKF, la agenda profesional de Ricardo Casal tiene pocos huecos libres, pero siempre encuentra uno para un bailarín lesionado.


Lola Ramírez
Tu relación con el mundo de la danza, tanto como médico como aficionado a la danza, ¿en qué punto está?
Como aficionado sigo, voy mucho a ver espectáculos y estoy en contacto con todos  los grandes amigos que he hecho en el mundo de la danza y también  con los pacientes que vienen a verme por  cualquier problema que se les presente. Lo que no hago ahora es estar de forma presencial con las compañías o con las escuelas como he hecho en otras épocas.  Para eso ya no tengo tiempo, estoy para las cosas más graves y para cuando un bailarín necesite mi atención. Todos los chicos de los ballets rusos que  vienen a Gran Vía con Tatiana Solovieva, saben que yo estoy siempre y si hace falta me llaman, con el Teatro Real sigo teniendo una relación muy estrecha y en cada producción me suelen llamar para algo.

¿Las compañías de ballet extranjeras como por ejemplo el Ballet Nacional de Cuba que acaba de estar en Madrid, vienen con su equipo médico propio o os suelen avisar cuando tienen un problema?
Bueno cada una tiene sus particularidades. En el caso del BNC les suele atender un compañero mío que es el padre de una de las bailarinas de la compañía, entonces tradicionalmente acuden a él, pero siempre hay algún bailarín del BNC que me viene a ver a mí por cualquier circunstancia, pero es muy habitual que a estos bailarines los vea mi compañero.

Hace años me hablaste de un proyecto para proporcionar a los bailarines una iguala que les tuviera cubiertos ante cualquier lesión o accidente de trabajo
Fue una experiencia muy buena, pero desde el punto de vista empresarial exige un esfuerzo muy grande de tiempo y dedicación. Lo hicimos con algunos conservatorios y en estos momentos no estamos haciéndolo con nadie, entre otras cosas porque a mí se me ha disparado la actividad y dedicar un tiempo a fondo perdido para estas cosas me ha resultado muy difícil

Entonces ahora atiendes a los bailarines en plan privado, ¿no?
Si,  tanto yo como quien les vea en nuestros centros, cualquier  consulta es a mitad de precio, esta es una deferencia que tengo yo debido al cariño que les tengo a los bailarines. Entonces cualquier bailarín que venga aquí, salvo que tengan un seguro que les cubre todo, nosotros les atendemos a mitad de precio.

¿Que problemas presenta normalmente un bailarín?
Los problemas por sobrecarga son casi el día a día del bailarín, conviven con ellos, hasta el punto de que casi se nos olvida que son lesiones y luego están  otras más importantes, más interesantes para el profesional de la medicina que pueden ser grandes roturas, estas son las que nos gustan más, pero no son las más frecuentes. No es lo mismo que una lesión sea frecuente a que sea característica, característica del ballet es la lesión que prácticamente nadie tiene a no ser un bailarín, por ejemplo el impigemen de tobillo.  De colocarse en media punta es tanta la tensión plantar que ahí se presenta un conflicto de espacio, cuando se junta esta actividad con unas condiciones anatómicas determinadas se produce un pinzamiento, y frecuente mente hay que operar.

¿Y qué pronóstico tiene?
Muy bueno, muy pocos bailarines de los que he tenido que operar por este problema han tenido que dejar de bailar. Aproximadamente a los tres o cuatro meses de la cirugía el bailarín ya está tomando clases y bailando.

¿Qué puede hacer el bailarín para prevenir las lesiones?
Hay que ser muy disciplinado, hay que ser muy respetuoso con los calentamientos, con cuidar el peso, con cuidar lo que uno come, con que la actividad sea gradual, no hacer barbaridades.

Pero, la propia técnica de la danza demanda a veces barbaridades…
 Hasta cierto punto porque se puede forzar el cuerpo, pero se puede forzar con un orden y con una disciplina, lo que no se puede hacer es intentar ir más allá de lo que tu cuerpo te permite, conocer ese límite, y sobre todo nunca forzar el cuerpo antes de haber hecho un calentamiento gradual y ordenado. Esto es muy importante, pero hay muchos bailarines que se saltan este paso y comienzan las clases sin haber calentado.

Ricardo Casal explicando la operación de hernia discal con endoscopia (Foto: L.R.)


¿Eso no es un problema del maestro?
No; la clase de ballet  está muy bien pensada, es una progresión de ejercicios muy estudiada y es muy interesante lo bien estructurada que está con los pocos conocimientos que había cuando se diseñó. La clase de ballet no está pensada para entrar en frío, sino para que hayas calentado previamente y para que además de la clase el bailarín haga una rutina de ejercicios y una rutina de trabajo fuera de la clase, y esto es algo que no siempre se hace. Entre los 15 y los 20 años se alcanza la madurez de todos los parámetros musculares y de los 20 en adelante se va perdiendo y el bailarín cuando comienza a perder parámetros musculares es cuando comienza a madurar como artista, entonces uno se forma de los 15 a los 20 años mejorando en musculatura y en madurez artística y a partir de los 18 o 20 años empiezan a caer los parámetros físicos. Y sucede que cuando llega a la tercera década de su vida y se encuentra en la cima de su esplendor artístico los parámetros musculares están a años luz de cómo estaban a los 20 años y, por otra parte, el esquema corporal que el bailarín sigue teniendo en su cabeza es que las piernas se abren al máximo, que puede llegar a las nubes saltando, ese esquema está en la cabeza  cuando ya no es verdad. Y ahí surgen las lesiones.

Por lo que explicas, se produce un conflicto entre la plenitud artística y el declive de las condiciones físicas. ¿Cómo se puede gestionar esa situación?
 Con inteligencia y sobre todo siendo conscientes de esa realidad

¿Y lo son los bailarines?
Yo he conocido muchos y los hay que son muy conscientes y los hay que son completamente inconscientes, los hay que se niegan a entender que no dan para lo que daban. Y sin embargo hay otros bailarines que son muy listos y saben cuanto dan físicamente y saben aprovechar su madurez artística para compensar lo que físicamente ya no son capaces de dar.

¿En los conservatorios se aprende anatomía de la danza?
No estoy lo suficientemente integrado como para opinar. No me gustaría decir que la formación es mala cuando realmente no lo conozco de cerca; pero me cuesta creer  que se esté dando una materia verdaderamente útil para ellos, pienso que a lo mejor es un contenido que no hay más remedio que tenerlo ahí, pero del que se saca poco partido practico, probablemente es bastante insuficiente el tiempo que se le dedica. Es un tema suficientemente complejo para que sea difícil sacar conclusiones.

¿Qué secuelas deja en el cuerpo la actividad del bailarín?
Hay dos tipos de ex bailarín, uno el que abandona totalmente la danza y se dedica a otra cosa y entonces su cuerpo se comporta como el de una persona normal salvo que tiene un maltrato añadido que les pasa factura, y luego están los bailarines que dejan de bailar pero no dejan de tomar clase, que también son muchos

¿Estos últimos se mantienen mejor?
Yo creo que sí, la actividad física siempre te pasa factura, pero recibes un rédito y yo creo que siempre compensa.

¿Y qué opinas de la danza para los no profesionales, como ejercicio físico?
Yo creo que es un ejercicio fantástico siempre que se haga con cabeza y se tengan los límites muy claros. Pretender hacer lo que se está viendo en el escenario o en un video es una locura para un amateur. Hay que tener mucho cuidado con la intensidad, pero haciéndolo con inteligencia no hay porque tener problemas. Lo ideal es que la gente haga el ejercicio bien asesorado, es un problema muy individual, cada actividad que a uno se le pasa por la cabeza tiene unas exigencias cardiovasculares, musculares, la edad, el estado de salud hace que cada consideración sea muy particular. Lo ideal es que alguien te asesore antes de iniciar una actividad física determinada.

Háblame de tu trabajo en la clínica DKF. ¿Cómo surgió este trabajo?
Me contrató la Doctora Freitag. Me conocía desde hace tiempo y sabía la forma que yo tengo de trabajar. Al igual que en la clínica El Viso, en DKF somos un equipo multidisciplinar y eso nos posibilita el poder ver de forma integral cada problema del aparato locomotor. Yo lo veo desde el punto de vista traumatológico, más quirúrgico, valorando un poco la parte más mecánica del problema. Tenemos también fisioterapeutas y podólogo y uno de los mejores ecografistas de España que nos complementa con pruebas de imagen. Yo creo que la Dra. Freitag me conocía bien y quería ese perfil para este sitio.

¿Operas también hernias discales?
La hernia de disco es una de mis especialidades

¿Por qué es una lesión tan frecuente?
Es la lesión propia del desgaste discal; los discos son las almohadillas que amortiguan el peso que cae sobre la columna vertebral, pero con el paso del tiempo y el sobrepeso entre otras causas, los discos fracasan, se salen de su sitio, se meten al canal por donde va la médula y comprimen.

Si anduviéramos a cuatro patas no tendríamos esos problemas
No, las vacas, los caballos, los animales a cuatro patas no pueden tener hernias entonces nosotros lo que tenemos es esos pequeños fracasos del disco con los que el disco se sale hacia atrás o bien comprime la medula o bien comprimen una raíz de un nervio, cuando comprimen la medula en exceso produce un síndrome muy grave que es una urgencia quirúrgica y cuando comprimen una raíz pueden producir parálisis, que también es una urgencia  quirúrgica o pueden producir tan solo dolor en cuyo caso se puede optar por tratarlo de forma conservadora u operarlo.

La operación tiene sus riesgos, ¿no? Hay gente que ha quedado peor después de operar
La decisión de operar una hernia de disco está hernia de disco está muy condicionada por el balance de riesgos y beneficios, como en todas las cirugías, pero en el caso del raquis mucho más porque se puede entender bien que si uno se mete ahí se mete a tocar cosas muy delicadas. Lo que recientemente hemos cambiado  es que ahora somos capaces de sacar la hernia de forma endoscópica y eso realmente es lo que es noticia. Somos el único equipo en España que lo estamos haciendo.

¿En qué consiste esta cirugía?
Nosotros en lugar de tener que ir por detrás, entramos de lado a través de un tubo, hacemos una incisión mínima y llegamos a donde está la hernia y sin molestar ni al nervio ni al hueso conseguimos acceder a la hernia, sacarla y salir sin que hayamos causado ningún daño en las articulaciones de las vertebras ni hayamos tenido que tocar hueso, entonces conseguimos que el paciente resuelva el problema en unas pocas horas, a las seis o siete horas de la intervención se va caminando a su casa, prácticamente no tiene que tomar fármacos. Es espectacular

¿Y cuanto cuesta ese espectáculo?
Aproximadamente entre once y doce mil euros. Por no poner en compromiso tu columna eso no es dinero. Eso si que es un avance fantástico.  





domingo, 6 de septiembre de 2015

Charla con Aleix Martínez

Aleix Martínez. Foto: Ivan Urban

Aleix Martínez, el bailarín catalán ganador de la primera plaza en el prestigioso concurso de ballet Internacional de Lausanne en 2008, integró las filas del Ballet de Hamburgo donde ha ido subiendo escalafones hasta convertirse en solista. Le hemos seguido desde sus inicios en la escuela de David Campos y en esta ocasión nos hemos desplazado a Venecia donde actuaba junto a su compañía en el Teatro La Fenice.

Carolina Masjuan

Después de una temporada llena de estrenos -y éxitos-, ahora en Venecia con la Tercera Sinfonía de Mahler y la próxima semana estreno de tu obra Origens en Collbató (Barcelona) ¿cómo se consigue llevar este ritmo?

Bueno yo soy una persona muy inquieta, siempre estoy con algo en la cabeza y además el trabajo del año pasado en Sant Pere de Rodes fue tan enriquecedor que no he dudado en volver a montar un espectáculo este verano en Cataluña.

Se estrena el próximo sábado 24 de Julio y cuento de nuevo con el músico de arpa José Antonio Domene con el que ya colaboré el año pasado en Sant Pere de Rodes. Se trata de una coreografiá inspirada en el interior de la montaña de Montserrat, las coves del Salitre de Collbató, un espacio increíble con una magnífica sonoridad natural que aportan las paredes de la cueva. Esta vez son sólo dos los bailarines, Marc Jubete y Josianne Fleming que están maravillosos. Cuando acabemos estas representaciones me voy directamente allí para acabar de ensayarlo, luego marcho a Kuala Lumpur donde me espera el ídolo de bronce de La Bayadère y luego a Melbourne para la exposición fotográfica sobre Nijunski.

Aleix como James en La Sylphide en Kuala Lumpur en 2014
¡Vaya agenda! ¿Y descanso cuando?

Unos días en la Costa Brava, como cada año, eso es imprescindible para desconectar, cargar pilas y sobre todo para inspirarme.

La tierra tira, tanto talento como tenemos y tan poco reconocimiento... ¿Qué crees que se podría hacer para que se dieran cuenta desde la administración del valor cultural que se está dejando escapar?

No sé cual podría ser la solución ya que es un tema de mentalidades y eso es muy complicado cambiarlo. Hay el Mercat que está bien para contemporáneo y nuevas propuestas, pero falta un circuito de danza clásica y neoclásica. Es como si sólo hubiera restaurantes de sushi y no se pudiese disfrutar de la dieta mediterránea, nadie lo entendería, pues pasa lo mismo con la danza, sólo se potencia un estilo, en cambio hay otro público que demanda clásico y neoclásico y casi no puede disfrutarlo en Cataluña.

Pero no hay que perder la esperanza, igual algún día se puede conseguir algo, somos muchos los que desde muchos ámbitos intentamos que las cosas cambien.

Tu espectáculo sobre Dalí (crónica en ballet y más aquí) debería haber girado....

Lo hemos intentado pero no ha habido interés, ni en el Mercat ni en varios teatros donde lo hemos ofrecido.

¿En qué momento te encuentras con el Ballet de Hamburgo?

He estado siempre aquí y estoy muy contento, me siento valorado y a la vez tengo libertad total siempre que no interfiera en la marcha de la compañía y si en alguna gala bailo repertorio de John (Neumeier) pido permiso y ya está.

El hecho de ser solista no implica tener más días libres, bailamos todos mucho. Él, al ser un creador, no sigue la jerarquía, sí que hay oportunidades más interesantes para los principales y solistas, pero no es estricto, todos bailan mucho en el Hamburg Ballet. Él lo que cree que es mejor para ese ballet, lo hace, eligiendo siempre a quienes pueden aportar más al rol en cuestión.

Aleix en Napoli. Foto: Holger Badekov
¿Bailáis también trabajos de otros coreógrafos?

Pocos. Este año hemos hecho Onegin de Cranko y hace unas temporadas varias piezas de Jerome Robbins, pero un 90 % del repertorio es de Neumeier. Este año se programó Tatiana, su versión de Onegin y consideró interesante que se vieran ambas versiones, así que por eso hicimos la de Cranko.

Una forma también de que el público vaya conociendo más sobre ballet ¿no?

Sí, en Hamburgo la afición es brutal, se sigue la compañía con entusiasmo, hacemos muchas funciones y siempre llenamos, el público es muy agradecido y sigue a la compañía con devoción. Piensa que hace 42 años que John está allí y la gente se siente muy orgullosa de tenerle. Él, por su parte, sábados y domingos también organiza programas didácticos, clases, ensayos abiertos al público. Es un trabajo muy consistente e interesante que el público sigue con expectación y que es fundamental para ir creando afición y una afición entendida.

En Alemania la danza se vive de forma totalmente distinta a España ¿no es así?

Absolutamente. En general Alemania es otro mundo, cada ciudad tiene su compañía más grande o más pequeña, de diferentes estilos, pueblos pequeños ya tienen su compañía de danza, a lo mejor de sólo diez bailarines pero ellos forman parte de la vida cultural y actúan en su teatro, con su orquesta... como ves ¡es otro mundo!

He visto que últimamente bailasteis en Omán ¿Cual fue el repertorio presentado allí?

Efectivamente, estuvimos allí y fue muy interesante ya que como cultura ¡es tan distinta a la nuestra! Viendo el espectáculo había poca gente local, mucho europeo que está afincado allí y turistas. Hay mucha diferencia de nivel de vida, así que pocos locales podían permitirse pagar la entrada. Era una pena que la mayoría de la gente de allí no pudiera acceder. Estuvimos seis días. El teatro era un palacio cedido por el sultán. Hicimos Cascanueces pero tuvo que pasar la censura y nos obligaron a cambiar algunas cosas. No podíamos brindar porque se presuponía que había alcohol. Tuvimos que hacer cambios en el vestuario, subir escotes, tapar torsos, incluso las estatuas del decorado por muy angelicales que fueran, hubo que colocarles hojas en puntos estratégicos. Para ellos no era un inocente ballet familiar.

Como ciudad no es muy interesante ya que está aún en construcción, pero tuvimos tiempo para visitarla y también para hacer alguna excursión por los alrededores, lo que se agradece.

Aleix en Messias de John Neumeier.
Foto: Markus Renner
Este año no ha habido ningún candidato español en Lausanne pero después de ti, otros dos catalanes, Sonia Vinograd (ahora en el ballet de la Ópera de Dresden pero que deja para incorporarse a la compañía de Oslo) y David Navarro Yudes (bailarín en el Royal Ballet de Londres), han obtenido beca. ¿Sigues el concurso?

De vez en cuando, no cada año, pero sí que intento saber qué pasa. Fue una experiencia muy enriquecedora, independientemente de si ganas o no, es importatisimo participar ya que es un escaparate para darte a conocer a compañías y maestros. Ver la energía y el sacrificio de la gente de todo el mundo, es enriquecedor. En general es una gran oportunidad y fue muy bonito.

Gracias a él, yo no he tenido además que vivir la experiencia a veces frustrante de las audiciones. No quiero decir con esto que lo haya tenido fácil, ya que el trabajo ha sido duro y está ahí, pero sí que fui a Lausanne y allí estaba Neumeier director de mi compañía preferida e inmediatamente tuve la puerta abierta y pude entrar sin problema.

Se dice que en Cataluña no hay tradición ¿tú qué opinas?

Pues que en Cataluña somos una fábrica de bailarines, pero esa cantera tiene que salir forzosamente para saber qué hay fuera y para poder bailar. No tienen otra opción. Y eso que hubo una compañía muy importante en el Liceu en la época del Maestro Magriñá, pero apenas si perdura su memoria y eso que me parece indispensable saber de donde venimos. Hay que recuperar esa historia, hay muchos maestros que salieron de allí, yo mismo me formé con David Campos, ex bailarín del Ballet del Liceu aunque ya en sus últimos años.

¿Cuáles son tus planes para el futuro?

Pues además de lo que te he comentado del estreno en Collbató y la Bayadère en Kuala Lumpur está el estreno en la MARS Gallery de Melbourne, Australia, de la exposición de la serie de fotografías sobre Nijisnky que me hizo la fotógrafa Kate Baker (más información y fotos aquí). 

La idea principal fue capturar la esencia de cada personaje, con diez fotografías. Fue un trabajo de documentación muy lento a través de la búsqueda y de consultar la casa-museo de John Neumeier que posee tanta información sobre Nijinsky: objetos, carteles, cartas, etc,... A partir de ahí me sometí a una transformación personal convirtiéndome en cada uno de los personajes que fueron captados a través del ojo de la fotógrafa. Se trató de un trabajo totalmente artesanal con cámara y revelado tradicionales y el resultado son una serie de fotos en blanco y negro muy potentes.

En la inauguración daré vida a las fotografías con una actuación en directo y luego habrá un debate abierto sobre Nijinsky, este trabajo fotográfico y sobre el proceso creativo. También me han pedido que hable un poco sobre mi trabajo como coreógrafo y contaré para ello con la música de la compositora Petra Salsjo. Todo muy interesante.

Aleix Nijinsky. Foto Kate Baker

Una vez allí también tengo previsto trabajar con alguna compañía con la que existe algún proyecto de colaboración como coreógrafo.

Y luego de vuelta a Europa y unos días de descanso en el Empordà, en Pals, en mi querida Costa Brava. Necesito esos días de relax y descanso allí, encontrarme con mis raíces, empaparme del aroma del Mediterráneo, oír música, descubrir cosas nuevas que estando en Hamburgo no me llegan. Por ejemplo el año pasado me cautivó la voz y la música de Silvia Pérez Cruz, contacté con ella y me cedió su música sin ningún problema para hacer una coreografía que presenté en Alemania con mucho éxito. Son mis raíces, mi principal fuente de inspiración, ellas y la naturaleza que me ha visto crecer. Gaudi lo decía y para mí también es así.

Esa pìeza tuvo muchísimo éxito, estoy pensando el año próximo hacer otra vez algo con su música, una música que ofrece muchas posibilidades ya que es muy difícil de clasificar. Me inspira mucho últimamente.

Bueno y sobre el espectáculo que veremos dentro de unas horas ¿qué puedes contarnos?

Pues es una obra de las primeras que hizo John en Hamburgo y aunque la bailamos hace unos tres años, no solemos programarla mucho. Hoy la veréis con música grabada ya que sólo una vez se hizo con orquesta porque es casi imposible hacerlo con música en directo. Seria carísimo porque Mahler fuerza mucho los instrumentos y hay mucha tensión en la música y si no está muy ensayado puede salir un desastre. Pero es un ballet magnífico en el que además hay muchos chicos, lo cual para mi está muy bien ya que siempre suele ser lo contrario y eso con John no pasa, él da mucho protagonismo al bailarín hombre. Estoy convencido de que disfrutaréis mucho. ¡Os espero a la salida y me contáis!

Aquí, en Venecia, la compañía ya estuvo en 2007 con «Muerte en Venecia» pero yo aún no estaba con ellos ya que me incorporé en 2008.


Son las 16:30 así que nos despedimos, él debe prepararse y nosotros ya aprovechamos para visitar los alrededores del teatro esperando la hora en que empiece la función en la Fenice. Una función que por cierto nos encantó y cuya crónica publicamos en Ballet y más aquí

Entrevista realizada en La Fenice – Venecia – el 17 de Julio 2015



lunes, 20 de abril de 2015

Entrevista a Kazuko Omori

Kazuko Omori. Foto: Manuel de los Galanes
Kazuko Omori, ha sido un icono en la compañía de Ángel Corella con la que ha estado desde el principio hasta el fin. Afincada en Barcelona, hemos tenido el placer de entrevistarla y si ya como artista la admirábamos por la calidad de su danza, por su dominio de la técnica, pero también y sobretodo por su forma de trascender al público, conocer su trayectoria y descubrir a la persona, su sencillez, cercanía y humildad, su tesón, su coraje y valentía, nos han cautivado totalmente.

Carolina Masjuan

¿Cómo te aficionaste a la danza? 
Cerca de casa había una escuela de danza y mi madre me preguntó si quería ver como daban clase. Fuimos y me gustó mucho y dije que quería bailar. Tenía cuatro años. De niña no me gustó mucho la disciplina pero me encantaba la faldita, el maillot y los tutús ¡eso sí!. Quería ponerme ya las puntas pero a esa edad aun no se puede y eso no me gustaba je, je....

Kazuko en Clear de Stanton Welch. Foto: Fernando Bufalá
¿Hay diferencias en la concepción de la danza en Japón respecto a Europa? 
Creo que en general, el sistema y la forma de trabajar es igual, pero en Japón tenemos otra cultura, está el Kabuki, el Teatro Noh, ... y el dinero se destina más a potenciar nuestra cultura que para la danza, que no es algo típico de nuestro país. Las compañías no están subvencionadas, solo una, el Ballet Nacional recibe algo del estado y los bailarines cobran, pero ese es un caso excepcional.

El Ballet de Tokio, por ejemplo, y en general también todas las demás, se financian a través de sus escuelas que suelen tener muchísimos alumnos. Los ingresos de la escuela se destinan a la compañía e incluso generalmente los bailarines pagan para poder bailar. Las familias subvencionan de ese modo las compañías que también pueden tener sponsors privados. 

En muchos casos, cuando las familias no tienen tantos recursos, los bailarines recurren a otros medios para poder bailar, o venden ellos mismos las entradas en las taquillas, o dan clases, o incluso tienen otro trabajo distinto, dependientes, camareros, etc... Así que ya ves, aquí nos quejamos pero allí es mucho peor, allí sí que ser bailarín es algo totalmente vocacional, porque para muchos el sacrificio es enorme. Aunque en muchos casos, los bailarines vienen de familias con un buen nivel económico y para los padres es también como un prestigio que sus hijos sean bailarines.

Kazuko con Ángel Corella en Don Quijote
¿Cual fue tu trayectoria
Desde los cuatro hasta los dieciséis años, estuve tomando clases en Japón y cuando decidí que quería ser bailarina, me fui a la escuela del Royal Ballet de Flandes donde estuve dos años y luego entré en la compañía y estuve un año. En Japón se trabaja mucho, sábados, domingos y festivos incluidos, tanto en la escuela como en la academia de danza y se tienen menos vacaciones. Yo creía que en Europa sería más relajado pero en realidad no fue así. En Flandes trabajábamos muchísimo: clásico, repertorio, contemporáneo, pasos a dos, jazz, danzas de carácter y española… además no sabía el idioma, aunque hablábamos mucho en inglés, pero no acababa de encajar y también fue una época bastante dura.

Cuando finalicé la escuela, al principio no me cogían para la compañía e hice muchísimas audiciones sin ningún resultado positivo pero en Junio, cuando ya creía que no iba a encontrar nada, salió una vacante en el Ballet de Flandes y me la ofrecieron. Pero aquel era un ambiente muy cerrado y al ser todos de la escuela y luego pasar a la compañía, no me acababa de sentir a gusto, era algo asfixiante, así que decidí dejarlo. De nuevo estuve audicionando pero no me salía nada y al final me fui a Hong Kong.

Kazuko Omori. Foto: Manuel de los Galanes
El Ballet de Hong Kong me ofreció un puesto sin ni siquiera verme, sólo con un vídeo así que estuve muy contenta y además estaba más cerca de Japón. Creo que fue una cuestión de buena suerte, mi vídeo llegó en el momento oportuno. En Hong Kong es muy fácil obtener el visado así que me fui para allá y estuve tres años pero me di cuenta que en realidad me había adaptado al estilo europeo y ¡¡aquello sí que era duro!! Igual que la película “El Primer Bailarín de Mao” ¡era como el sevicio militar! (risas), además allí casi todos eran chinos, excepto el director, Stephen Jeffreys ex bailarín principal del Royal Ballet y su esposa, con los que las cosas funcionaban muy bien, pero el segundo director era de mentalidad china total y la exigencia física y mental era casi inhumana. Además, al no ser china y formada entre Japón y Europa, noté que no se me aceptaba del todo, ni tampoco mi forma de bailar. 

Ensayando Nikiya con Natalia
Makarova y Ángel Corella Solor.
Foto: Rosalie O'Connor
Me lesioné muchas veces porque piensa que eso era: 100% de clase, 150% de ensayos y 200% de escenario, non stop, ni un momento para relajarte o desconectar. Entre cajas no se permitía ni una broma ni un momento de relax, era alucinante... Resistí tres años y debo reconocer que aprendí muchas cosas, a ser fuerte, a tener paciencia, .... La mayoría de europeos no aguantan ni un año, es demasiado duro el ritmo que te imponen.

Al final me colapsé y me fui a mi casa y con 22 años estaba pensando qué hacer con mi futuro, me tomé un año sabático y aunque sabía que yo físicamente era bastante fuerte, pensé que me iría bien dejarlo todo por un tiempo, recuperarme bien y meditar porque aún estaba a tiempo de estudiar una carrera y dedicarme a otra cosa.

Pero volví a tomar clases al medio año y tuve la suerte de encontrar a mi profesor, el maestro esloveno, ex bailarín de los Ballets de Montecarlo y de la Forsythe Company y también coreógrafo entre otros para el Ballet de Berín, Leo Mujic, que aunque es muy joven, supo aconsejarme muy bien y al que tengo un enorme respeto ya que ha sido alguien muy importante en mi carrera. Recuerdo lo último que me dijo, cuando yo ya era primera solista en la compañía de Ángel: “No te acomodes en tu posición actual”. Yo ya sabía que él estaba muy feliz por mi y por lo que había logrado pero él siempre me empuja y me estimula, aunque a veces parezca muy duro, sé que forma parte de su aprecio hacia mi... en fin, que son cosas que forman parte de la vida de los bailarines profesionales, hay que asumir que se debe trabajar muy duro, aprender muchas cosas nuevas cada día para seguir avanzando....

Con Herman Cornejo ensayando con la
Compañía. Foto: Fernando Bufala.
Pero volviendo a ese tiempo en el que yo estaba decidiendo que hacer, él me dijo que debía prepararme y se ríe al recordarlo) pero no era tan fácil, podías fijarte el objetivo pero no funcionaba... y yo quería buscar un trabajo para vivir de la danza. volver a audicionar. Lo hice y me fui a Alemania para, desde allí, volver a empezar a presentarme en todas partes. Alemania tiene muchas compañías y también sus países vecinos, así que ese era un buen sitio para probar suerte. Pero la historia se repitió, estuve tres meses haciendo audiciones, públicas, privadas y nada de nada. Luego me fui a Nueva Zelanda, a USA pero allí el estilo es bastante diferente, pasos mucho más rápidos y un movimiento muy distinto, hice varias audiciones pero en ese momento no encajaba, así que volví a Alemania y Leo, mi profesor en Japón, me dijo “debes plantearte qué compañía quieres tú” ”¡con esa mentalidad de que debes aceptar lo que sea, no puedes buscar trabajo!!”

Y otra vez más audiciones y de nuevo nada de suerte... pero en esta segunda temporada en Alemania tenía una amiga en Portugal y me dijo que fuera allí a tomar clases y viera su compañía que aunque pequeña iba haciendo algunas cosas. Me fui allí y estuve bailando, aunque sin ningún contrato, en un proyecto de la Kamusua Ballet Company que dirigía un chico que había bailado en el Ballet Gulbenkian y tenía un pequeño grupo de bailarines con los que iba haciendo cosas, César August Monis. En Portugal conocí a mucha gente, pero cuando acabó el proyecto hice más audiciones y, de nuevo sin suerte, volví a Japón.

¿Cuando y por qué llegaste a España? 
Entonces, como quería trabajar, empecé en una compañía de publicidad, aunque seguía tomando clases. Acababa de empezar en el trabajo cuando una amiga me comentó que había un chico que buscaba bailarines en Barcelona. Era George Birkadze (luego integraría las filas de Ángel Corella y encontraría allí a su pareja Ashley Ellis) que tenía un proyecto con el Liceu para proporcionar bailarines para las óperas y algún que otro trabajo en el que se necesitara bailarines de apoyo, pero yo no podía ir inmediatamente porque tenía el contrato firmado con la agencia y dije: ahora no puedo, pero dentro de tres meses igual sí... y pasados unos meses me dijeron que aún buscaba y me fui a Barcelona.

Kazuko Omori. Foto: Manuel
de los Galanes.
Pero cuando llegué resultó que no, que llegaba demasiado tarde y que el sitio ya estaba cogido... No obstante, me quedé para visitar la ciudad y pensar qué hacía, además George se sentía un poco responsable y me ayudó, hablaba de posibles trabajos futuros tal vez en el Liceu o tal vez con David Campos, eran posibilidades... así que me quedé... y entonces en la escuela de Eulalia Blasi, tomando clases ¡¡coincidí con Ángel!! Le encontré ya en la calle al ir hacia allí, me presenté y tomamos la clase juntos, me contó sobre la gira que iba a hacer con bailarines del ABT y creo que era Erika Cornejo que al final no podía ir y él me ofreció su puesto, así que me fui de tournée por España con ellos.... y de allí a la compañía.

De hecho creo que siempre ha habido como una especie de predestinación especial con Ángel. Cuando yo era una estudiante, coincidí con él en el aeropuerto de Tokio. Era sumamente tímida pero me decidí y le pregunté si era realmente él y como no tenía ningún papel para pedirle un autógrafo, le pregunté si podía estrechar mi mano, él lo hizo y siento que eso ya fue como un presagio de que en el futuro nos encontraríamos y bailaríamos juntos.

También pienso que aunque en mi estancia en Alemania no surgiera nada, al final en realidad fue gracias a todo ese tiempo de audiciones por lo que surgió la oportunidad de Barcelona. Una ciudad que ha significado mucho en mi vida.

¿Cómo recuerdas los inicios con la Compañía de Corella? La experiencia fue corta pero apasionante, al menos para los espectadores, que ya sabéis que estuvimos totalmente entusiasmados y agradecidos de esa gran aventura en la que entre todos, equipo directivo y artistas, nos permitías participar. ¿Sentíais vosotros esa misma magia? 
Yo siento que eso era un sueño, lo sentíamos todos tan nuestro y veíamos la ilusión de los espectadores... es increíble que una cosa tan grande se dejara perder... en Barcelona principalmente, pero en toda España. No entendemos que tanto talento como hay en el país y tanta afición por el ballet, no sean tenidos en cuenta, es una auténtica lástima. Yo siempre le estaré enormemente agradecida a Ángel por permitir quedarme en España y haberme dado la oportunidad de tener grandes y maravillosas experiencias, las cuales me han hecho crecer y avanzar muchísimo a nivel personal y profesional.

Con Natalia Makarova y Ángel Corella ensayando
La Bayadère. Foto: Rosalie O'Connor
Has sido de los pocos bailarines que te quedaste y seguiste con el pequeño grupo que giró hasta principios de este año. ¿No te planteaste nunca irte? 
No, nunca. Allí era realmente mi sitio, allí me sentí muy bien, me llenó y me hizo crecer mucho como artista, además de la variedad de estilos que bailamos: repertorio, Balanchine, Neoclásico, contemporáneo, obras creadas para la compañía,... y que tanto han significado para mi formación y para completarme. Ahora ya me siento preparada para asumir cualquier reto en cualquier continente.

¿Podemos hablar de algo fuera de lo estrictamente artístico? es que hay algo que me parece muy curioso y muy bonito a la vez y es la cantidad de parejas surgidas a raíz del ballet de Ángel, ¿tan buen ambiente hubo que surgía el amor por doquier? 
(Risas) Yo creo que en todas las compañías suele pasar que se forman parejas, pero la nuestra además piensa que empezó en La Granja... y allí ¿qué haces? Era muy aburrido, no podíamos ir a ninguna gran ciudad que te ofrece mucho más. Al principio todo era nuevo y estaba bien pero luego era monótono, Madrid estaba cerca pero el tiempo también era muy inclemente, mucho frio, nieve... así que normal tantas parejas ¡pero sí que es cierto que además casi todas siguen!!! (¡¡Sin contar los que ya integraron la compañía siendo pareja, podemos recordar por lo menos ocho nuevas, un buen ranking!!)

Kazuko en A+A. Foto Josep Guindo
Tu caso también es un poco especial, creo, ¿no? ¿Te apetece contarnos cómo conociste a tu pareja española? 
Conocí a Roberto porque él me alquiló el piso en Barcelona justo cuando llegué. Como tenia billete abierto para tres meses en lugar de permanecer en un hotel o hostel, decidí instalarme y así fue cómo nos conocimos. Roberto había vivido dos años en Japón y aunque allí no hablaba el idioma, aquí en Barcelona se matriculó en la escuela oficial de idiomas y ahora ya lo domina. Así fue cómo nos conocimos y ahí empezó todo.. ¡¡Ya ves que con Barcelona tengo una conexión muy fuerte!!

¡Gracias Kazuko! y siguiendo con la compañía ¿qué remarcarías de ese periodo? ¿qué te aportó formar parte de ella? ¿qué destacarías especialmente? 
Trabajar con Natalia Makarova fue lo mejor de todas las experiencias vividas en el mundo de la danza. Trabajamos con Christopher Wheeldon, los ballets de Twyla Tarp, Stanton Welch, con Ángel, con muy buenos maestros, fue fantástico, todo maravilloso, pero nada como haber podido trabajar con Natalia Makarova. Que ella te prepare en privado, tenerla en los ensayos, compartir con ella esos momentos.... fue algo único, algo realmente excepcional a lo que muy difícilmente se tiene acceso y que considero un gran privilegio.

Kazuko Omori. Foto: Manuel de
los Galanes
Creo que sigues tomando clases, participas en algunas galas o como invitada en compañías, vas a menudo a Japón, das clases..... ¿qué puedes contarnos de tu vida actual y de tus planes? Sí, desde febrero 2015, actúo como free lance. Me contratan para Galas o como invitada en compañías, también doy clases y a la vez las tomo en la Corella Dance Academy. Y últimamente voy mucho a Japón, bailo allí en Galas, invitada y voy teniendo trabajitos que me permiten mantenerme. Dar clases es algo que me gusta mucho y que creo que me prepara para un futuro.

Este verano en Japón voy a bailar El Lago de los Cisnes y a hacer cursillos con un profesor del conservatorio de París. Él da la primera clase, luego los alumnos dan repertorio conmigo y luego gyrokinesis. Éste es el proyecto de este verano y también bailo con un partenaire de allí, de hecho tengo dos con los que nos llevamos muy bien y cuando salen oportunidades las aprovechamos.

Ahora estoy en un buen momento pero, aunque estoy bailando como free lance y no paro de hacer cosas, tengo muchas ganas de volver a bailar en una compañía de forma fija y estable. No me importa si es Europa o USA, ya que después de esta experiencia de ocho años con Ángel, puedo asumir cualquier estilo y cualquier repertorio y adaptarme bien a cualquier compañía.

Nos despedimos deseándole toda la suerte del mundo. Desde luego añoraremos su talento y su belleza en escena, siempre es una gran fuente de inspiración ver a esta bailarina, la compañía que la contrate será muy afortunada.

Con Russell Ducker en A+A. Foto: Josep Guindo