jueves, 19 de septiembre de 2019

Jón Vallejo: "Bailar con María Kochetkova es un lujo"


El bailarín en el Semperoper Theatre (Foto: L.R.)


Lleva catorce años en el Semper Ballet de Dresde (Alemania). Entró como coryphée y ahora, desde 2016 es Bailarín Principal en la compañía estatal de la hermosa capital de Sajonia. El 2 de Octubre se meterá en la piel de Albretch para enamorar a Giselle (María Kochetkova). 

Lola Ramírez
Es el primer Albrecht de su vida y está realmente ilusionado. No en vano su partenaire, María Kochetkova, está considerada una de las mejores bailarinas del panorama internacional. Jón Vallejo (San Sebastián, 1985) me recibe en uno de las salas del impresionante teatro de la Semperoper, considerado una de las joyas de la arquitectura teatral del mundo. Diseñada por el arquitecto Godfried Semper fue parcialmente destruida durante la Segunda Guerra Mundial y, minuciosamente reconstruida en 1986.

Impresiona la majestuosidad del edificio e invita a pensar que debe ser un lujo, no ya bailar en el espectacular escenario del reconstruido teatro, sino simplemente sentarse en el patio de butacas a ver un espectáculo como Giselle, con la adaptación coreográfica de David Dawson. Después de 14 años compartiendo espacio con las 850 personas que trabajan en el monumental teatro, el Semperoper no tiene secretos para Jón. 

Háblame de la Giselle de Dawson. ¿Cuándo bailáis María Kochetkova y tu?
El 2 y el 8 de octubre. Es una Giselle diferente. Con la música original de Adams, Dawson  creó en exclusiva para nosotros una versión entre neoclásica y contemporánea, con puntas por supuesto, pero muy especial. Fue muy bonito el momento que vino aquí como coreógrafo residente, hizo un trabajo muy chulo con nosotros. 

¿Y la historia es exactamente la misma o difiere del argumento original de Giselle?
Es bastante parecida, pero hay cosas diferentes, sobre todo al final del primer acto. Hay una pelea entre Hilarión y Albrecht y éste mata accidentalmente a Giselle. 
El segundo acto es pura ilusión, él está obsesionado tratando de lograr el perdón de ella, quiere demostrarle lo mucho que la amaba y, todo gira en torno a la desesperación que este hombre sufre por haber matado al amor de su vida.

¿Habías bailado antes la Giselle convencional?
Nunca. En el repertorio de esta compañía no hay más Giselle que la de Dawson. Y en ésta sí que he bailado pero por primera vez voy a interpretar el papel de Albrecht

Ni más ni menos que con María Kochetkova
Si. Es la primera vez que bailamos juntos, la conocía de algunos espectáculos pero nunca habíamos tenido la oportunidad de bailar juntos y David, el coreógrafo, había trabajado muchísimo con ella y tuvo esa visión de vernos a los dos bailar juntos y al final se ha hecho posible. María y yo hemos estado trabajando dos semanas y ahora ella se ha ido a Oslo porque está haciendo Bayaderde Makarova. Yo me voy mañana (19 de Septiembre), ensayamos allí y luego nos quedan aquí los últimos seis días de trabajo.

¿Ilusionado?
Claro. Es un lujo bailar con ella

¡Qué pena no estar aquí para veros¡
Bueno mañana tienes un buen elenco también. 

Ensayando Giselle con María Kochetkova (Foto: Ian Wahlen)


“Cogí la maleta y me vine”

Jón empezó su formación como bailarín  en su Donostinatal, de la mano de MentxuMedely posteriormente se fue a Madrid a la escuela de Carmen Roche. “Estuve tres años en la escuela y después entré en la Compañía que por aquellos entonces fue un boom”, afirma Vallejo. “ De ahí me fui a Nacho Duato,a la CND2, donde conocí aAaron Watkin, director artístico del Semper Ballet”. Watkin le ofreció la oportunidad de irse con él al Semper Ballet y no se lo pensó dos veces. “Cogí la maleta y me vine para aquí”.

Con 19 años esto debió ser toda una experiencia… ¿Hablabas inglés al menos?
Lo aprendido en el colegio. Lo positivo fue que cuando Aaron cogió la compañía del Sempere Ballet prescindió de mucha gente y entramos 35 personas nuevas, cada uno de su padre y de su madre, primeros bailarines de Hamburgo, del Marinsky, australianos, coreanos, japoneses y de todos lados. Eso fue una bomba, los nuevos bailarines nos integramos con los otros 35 que quedaban en la compañía y se formó un conjunto muy bueno, nos apoyábamos los unos a los otros porque ninguno de los nuevos tenía muy claro cómo funcionaba el sistema ni el país. Fue muy bonito por eso, porque te sientes muy arropado por todo en un mundo que es nuevo.

Y aprendiste alemán…
Me costó muchísimo; en el teatro siempre se había hablado alemán, pero cuando entró Aarón con gente de tan diversas nacionalidades, nuestro día a día era en inglés. Luego, cuando empecé a tener vida propia, fuera del teatro, me puse las pilas con el alemán, pero es un proceso largo porque es una lengua muy difícil y además lo practicaba poco porque entre los bailarines nos comunicamos en inglés. 
En el interior del teatro (Foto: L.R.)

Así que hablas castellano, inglés, alemán, ¿y euskera?
Euskera no mucho, en el colegio lo hablaba; es verdad que en nuestra casa no somos grandes habladores de euskera, pero sí que lo hablaba, he perdido un poco pero cuando voy para allá lo hablo con mis primos.

Con 19 años Jón empezó en el Semper como coryphéey lo pasaron a demisolisten 2008. “Lo bueno de esta compañía es que aunque estés en el cuerpo de baile tienes oportunidad de hacer papeles de solista. De hecho yo con 20 años hice el rol principal de Tema y Variaciones. Es algo estupendo porque todo el mundo tiene oportunidad de bailar papeles importantes. Es verdad que hay que ser respetuoso con la gente que tiene un nivel más alto y contar con ellos, no dejarlos de lado para empujar a otra gente. Se trata de buscar el equilibrio y de esta manera poder invertir en gente joven”.

Un repertorio amplio nutre al bailarín

Cuando le pregunto qué es lo que más le gusta de su profesión de bailarín responde al minuto: “No me imagino la vida sin la danza. Yo no concibo esta profesión 
como algo físico, lo aproximo siempre desde el otro lado, desde la parte más emocional. Yo no creo que sea necesario bailar hasta que ya no puedes más. De hecho, hay un momento que es muy bonito y que a mí me está pasando ahora y es cuando la madurez artística y la emocional se equilibran. En ese momento llegas a un climax que tienes que disfrutar y aprovechar, porque aunque todo lo anterior ha sido muy bonito, cuando descubres la parte emocional es cuando te llega una satisfacción interna difícil de explicar”. 

Creo que en Donosti, cuando estuviste lesionado, hiciste tus pinitos como maestro. ¿Te gusta esa faceta?
Hasta cierto punto. No me veo como maestro de danza. Si tengo que dar clase durante dos semanas me gusta y lo disfruto, pero la constancia de esa disciplina no es lo mío.

¿Echas mucho de menos tu tierra?
Claro, cada vez más, sobre todo a la familia, cuando eres más joven no te importa tanto y ahora ves que los aitásse van haciendo mayores, te pierdes cosas y ellos también, ahí es donde te pilla la añoranza.

Y aunque todavía te queda mucho escenario por delante, ¿cómo te ves dentro de unos años cuando tengas que colgar las zapatillas?
(Se ríe) Me gustaría hacer algo relacionado con la parte de gestión como la dirección de una compañía, algo por esa vía; ni me apetece coreografiar ni le he echado el valor para hacerlo ni me veo siendo maestro en una compañía. 

Y, después de Giselle, ¿qué vas a hacer?
Tengo una temporada movida y extraña a la vez. Ahora tengo unos días de no parar y después tengo tiempo libre que aprovecharé para hacer espectáculos fuera; pero la compañía tiene ahora esto y después viene Bella DurmientePina Bausch,Cascanuecesy en enero tenemos una creación David Dawson otra vez, hay de todo. Lo mejor que tiene esta compañía es la diversidad de repertorio que hay, no te permite encasillarte en ningún estilo. Un bailarín cuanto más amplio tenga su abanico de repertorio más se nutre y más disfruta. 



jueves, 12 de septiembre de 2019

Joaquín De Luz: “Sin adversidad no existe la vida”

El nuevo Director de la CND en la sede de la compañía (Foto: L.R.)
Fue alumno e integrante de la Escuela y el Ballet de Víctor Ullate. A los 19 años dejó San Fernando de Henares, su pueblo natal, para embarcarse en la aventura americana. Durante veintitrés años bailó en compañías tan prestigiosas como el American Ballet Theatre o el New York City Ballet. Ahora es el nuevo director de la Compañía Nacional de Danza.

Lola Ramírez
Hace un año, Joaquín De Luz decidió que había llegado el momento de colgar las zapatillas y enfocar su profesión de bailarín desde otra perspectiva.La verdad es que tenía un poco de miedo. Isadora Duncan decía que el bailarín muere dos veces porque más que una profesión, la danza es un modo de vivir, y ella decía que dejar los escenarios era un poco una forma de morir. No sabía cómo me iba a afectar, ha sido un principio sin guión, no tenía un plan concreto y me ha ayudado mucho a reconducir mi mente y cuando llegó esto me encontré bastante preparado.

En algún momento has afirmado que te encontraste una Compañía Nacional de Danza mejor de lo que esperabas.
Bueno, cuando José Carlos Martínez cogió la compañía se encontró como con un juguete roto porque antes de él estaba Nacho Duato, con quien los bailarines hacían únicamente el repertorio de él, eran bailarines específicos para ese tipo de danza, nada más. Cuando José Carlos cogió el barco quiso cambiar y reconducir el estilo de la compañía y se encontró con unos bailarines que sólo podían hacer un lenguaje, entonces él incorporó a bailarines más clásicos y durante bastante tiempo había como dos compañías separadas. Cuando dije que me la encontré mejor me refiero a que ya estaba bastante unificada, la mayoría de los bailarines puede hacer un amplio abanico de estilos.

Tengo la sensación de que era un director muy querido. ¿No es difícil sustituir a alguien tan apreciado? 
No sé si seré tan querido como él, pero de momento me he sentido muy arropado. La gente tiene muchas ganas y están a la altura de mis ganas, siento que quieren que la CND llegue todavía más alto y mucho más.

¿Qué ambiciones tienes para la compañía? ¿Qué te apetece hacer que todavía no se haya hecho?
Ambiciones todas, tengo la ambición de girar por Rusia, de estar en el Lincoln Center, ... Las ambiciones son muchas y el listón muy alto, pero yo siempre he sido así, siempre he puesto el listón muy alto. Casi siempre he llegado cerca y a veces lo he traspasado.

Soñar con la utopía aunque nunca se pueda alcanzar, ¿no?
Es que es la base del perfeccionismo. Nunca voy a parar. Yo he sido siempre una persona muy inquieta y me ha servido de mucho la dirección que ha llevado mi vida. En lo que se refiere a la compañía quiero que sigamos creciendo, en tamaño, en prestigio y en calidad artística, que vayamos cada vez a mejores plazas y que tengamos presencia internacional y sobre todo que tenga una identidad propia, que cuando alguien vea a la CND en dos minutos sepa que se trata de esta compañía, que es lo que pasaba con Nacho Duato.

¿Cuentas con medios suficientes para llegar a donde aspiras?
No, pero estoy aprendiendo en modo exprés. La administración pública no nos valora y el apoyo no es suficiente, pero no porque los artistas digamos que no es suficiente. Te voy a dar un dato que lo aclara: el presupuesto anual que tengo para repertorio es el que tenía yo en el New York City Ballet para puntas.La danza dentro de la cultura siempre se ha quedado muy atrás y el presupuesto muy descompensado para el nivel de talento que tenemos y el hambre de danza que tiene el público.

He oído que quieres dar cabida a otro tipo de danzas.
Una compañía nacional tiene que tener el abanico más extendido, no voy a hacer hip hop ni jotas, pero sí que voy a utilizar la influencia de la danza española; voy a hacer clásico, neoclásico, contemporáneo, nueva creación y tendencias vanguardistas, porque se trata de una compañía pagada con dinero público y es la única que tenemos junto con el Ballet Nacional. El BNE toca todas las ramas de la danza española y nosotros tenemos que tocar todas las ramas del ballet.

En 2009 recibiste el Benois de la Danza y en 2016 el Premio Nacional de Danza. ¿Qué es lo que motiva a un bailarín que está en su mejor momento a dejar la danza? 
Lo primero que me viene a la mente es la palabra respeto. El respeto que tengo por esta profesión es más fuerte que el deseo de seguir bailando, el respeto al público, el respeto a mis compañeros, al teatro maravilloso donde bailaba. Yo soy partidario de retirarse a tiempo. La gente a veces apura un poco y yo no quería que llegar a ese momento por respeto.
Con Megan Fairchild, una de sus partenaires favoritas en el New York City Ballet



Quizás también por respeto, en este caso a su empresa, o simplemente por discreción no quiere darme el título de la nueva producción de clásico que se propone introducir en el repertorio de la compañía. Mi intención es hacer una gran producción de un gran ballet clásico para 2020. No puedo darte el titulo todavía, pero se va a quedar en repertorio. A partir de ahí mi intención es alquilar los ballets clásicos que se hagan, porque con la subvención que tenemos resulta muy costoso hacer cada año una producción nueva".

¿Qué obra es la que más te ha gustado como intérprete?
En vez de la que más me ha gustado, te voy a decir la que más me ha frustrado, El hijo pródigo. Es un poco irónico porque ahora mismo soy el hijo pródigo que vuelve a casa, a mi país, con una responsabilidad importante. Es una pieza de Balanchine, pero siempre ha sido una obra que me ha exigido muchísimo y nunca he estado contento con ella. La última vez que la hice, casi. Yo creo que lo más maravilloso es sentirte retado en esta vida y más como artista. Sin adversidad no existe la vida. La gente que vive en una burbuja en la que todo es maravilloso, no evoluciona lo que podía evolucionar.

Te fuiste de España con 19 años. De San Fernando de Henares a Filadelfia¿Cómo viviste esa experiencia?
Fue muy duro, no te voy a mentir. No hablaba el idioma, estaba sin mi familia, sin mis amigos, sin mi entorno, solo. Cuando vienes de un pueblo es más difícil porque en un pueblo conoces a tus vecinos, a todo el mundo, es una forma de vivir que no tiene nada que ver con Filadelfia o Nueva York. Era muy raro todo, a las 6 de la tarde no había gente en la calle, era un schock, pero eso me ayudó. La adversidad te pone las pilas, haces lo que tienes que hacer y punto. A mí me ayudó a canalizar mi frustración, mi inquietud y mis miedos y ponerlo todo al servicio del arte que me había impuesto.

Y si miras para atrás, ¿qué dirías que te ha robado la danza? 
Es que si digo que me ha robado se entendería que me arrepentiría y no es eso. Claro que siempre hay que pagar un peaje, el mío ha sidoestar años lejos de mi familia, cuando me fui un primo mío no había nacido, me perdí mucho, cierto, pero me ha dado muchísimo, mucha sabiduría de cómo vivir. La disciplina, la tenacidad, te enseña muchísimo. Viajar, viajar es maravilloso. Y sobre todo, cómo hablarte a ti mismo. Hay días que no te puedes levantar de la cama físicamente y eso te da una fortaleza porque te levantas y lo haces, tienes que ir a bailar y bailas. Es una educación como otra carrera, como otra vida, pero muy intenso todo.

Debe ser durísimo bailar con dolor.
Las lesiones están ahí, son gran parte de lo que hacemos, es el juez más frío y calculador que tenemos y nos enseña muchísimo, nos enseña a cambiar, nos enseña que no somos intocables, es un maestro muy, muy bueno. Es lo que te decía antes sin adversidad no se progresa. 

¿Estás seguro de que no vas a volver a bailar?
No estoy seguro, no voy a decir cien por cien que no voy a volver a bailar. No es mi intención por lo menos con la compañía, si intervengo en algo será por bien de la CND, como todo lo que voy a hacer, pero no es porque se me haya quedado una espina, estoy muy contento con todo lo que hecho.

Con motivo del 20 Aniversario de la muerte de Nureyev, bailaste La Silfidecon su traje y creo que te quedaba perfecto.
Si, la verdad es que no pensé que pudiéramos tener la misma talla. Mientras que con Barysnikov sabía que éramos muy parecidos de talla, con Nureyev no pensé que compartiéramos tanto. La verdad es que fue muy especial bailar con el traje de un icono de la danza, alguien que para todos los bailarines ha abierto muchas puertas.

¿Con qué parejas de baile te has sentido mejor?
He tenido varias con las que he conectado muchísimo. Mi pareja más habitual en el NYC es una chica que se llama Megan Fairchild. Era con la que más bailaba y tenemos una conexión de relojería suiza, yo sabía todo lo que iba a pasar y aunque ensayáramos lo mínimo todo iba a salir perfecto. Y luego, otra partenaire que tenía en el NYC es Tyler Peck, que es una bailarina increíble y con ella tengo mucha química en el escenario y una conexión más natural. Y la tercera es María Kotchekova, que es con la que hice aquí El Quijote; bailaba mucho con ella fuera de la compañía y nos compenetramos muy bien. 

Debe ser una pasada vivir de algo que te apasiona tanto
Ya lo creo, el otro día venía en el metro, era el primer día de trabajo, veía a la gente y me preguntaba, ¿esta gente amará lo que hace o van con la bola a rastras al trabajo otra vez? Yo esto nunca lo he considerado un trabajo. He sido afortunado en que he podido vivir de lo que amo. Por eso, cuando yo era un niño y no podía salir con mis amigos o irme de excursión o jugar al futbol –bueno, al fútbol sí que he jugado porque soy muy deportista y me encanta-, pero bueno había cosas que no podía hacer y me tenía que quedar en casa, pero eso no es un sacrificio, es una bendición. 

Para terminar dime quienes son tus ídolos
Barysnikov (por él elegí el mundo de la danza), Antonio Gades y Rafa Nadal.

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Victor Zarallo de Sitges a Sidney pasando por Escocia

Víctor Zarallo. Foto: Barrie Spence Photography

Conocimos a Víctor Zarallo en Sitges hace ya algo así como ocho años, cuando con motivo de una Gala organizada en esta localidad barcelonesa por Lolita Vilalta, Víctor vino a bailar desde el Scottish Ballet, compañía que había integrado hacía entonces dos años. En aquella ocasión le entrevistamos junto a Alba Sempere, otra bailarina catalana que también fue alumna de Lolita y que en la actualidad forma parte del Ballet de Zurich. Muy buena cantera pues la de Sitges, cuya escuela sigue formando fantásticos profesionales y que, vinculada a Ibstage desde sus inicios, vamos siguiendo año tras año. 

Carolina Masjuan 

Quedamos con Víctor durante estas vacaciones de Navidad para que nos contase el porqué de su reciente cambio desde Glasgow, como primer solista del Scottish Ballet, a Sidney para formar parte de la prestigiosa Sidney Dance Company dirigida por el también catalán Rafael Bonachela. 

Víctor Zarallo y Bethany Kingsley-Garner
Swan Lake de David Dawson 
Cuando nos conocimos en Sitges hacía poco que habías empezado tu andadura como profesional ¿qué nos puedes contar de tu formación en este pequeño y bello pueblo marinero? Desde mi infancia he sido un enamorado de la danza. Todo comenzó cuando tenía nueve años, haciendo bailes de salón en Vilanova y la Geltrú, en el club social donde mis padres bailaban. Me quedé sorprendido con la musicalidad y el movimiento del baile. Poco a poco me adentré en este mundo y empecé a competir, motivado por mis profesores Juan e Isabel, participando en diferentes campeonatos estatales e internacionales. Especialmente destacable es mi participación en el campeonato del mundo celebrado en Moldavia en categoría junior, representando a España. Este evento fue crucial en mi futuro como bailarín porque quedé especialmente sorprendido por la buena técnica de las parejas de baile de los países del Este, los que trabajan su técnica desde el ballet clásico. 

A raíz de ello tomé la decisión de que si quería ser un buen bailarín debería mejorar mi base desde el ballet clásico y con 15 años empecé mi primera clase de ballet con Lolita Vilalta, en su escuela de Sitges. Fue Lolita quien descubrió mis condiciones y potencial en el baile clásico y me motivó a dedicarme y formarme en otro país con más base cultural sobre este arte. 

Víctor y Sophie Martin en
Work within Work de Willian Forsythe
Es conocido que en nuestro país no se dispone de todo el apoyo económico necesario, como sí existe en otros países del ámbito europeo que consideran esta formación como una actividad profesional reconocida. Junto con mis padres, decidimos prepararme para las pruebas de ingreso en el Institut del Teatre y continuar así mi formación para combinar los estudios de ESO y la formación de ballet clásico. 

Finalizada la ESO, en 2005, mi profesora de confianza, Lolita Vilalta, insiste en hacer las pruebas de acceso para la prestigiosa escuela alemana de Sttutgart, la John Cranko School, donde me admitieron tras superar todas las pruebas, aunque mi nivel técnico era muy justo para mi edad, tuvieron muy en cuenta mi potencial. 

Mis primeros días en Alemania fueron especialmente duros debido a muchos factores, el idioma alemán, el ruso, que me hablaba mi profesor Petr Pestov, mi juventud -16 años-, estar fuera de casa e iniciar un proyecto de esta magnitud solo. Suerte del apoyo incondicional de mis padres que siempre han estado a mi lado para ayudarme a tomar muchas de mis decisiones más importantes. Y también gracias a Ivan Gil Ortega, bailarín catalán por entonces en las filas de la compañía, que siempre tenía palabras de aliento para mi. 

Durante el año que estuve en Stuttgart, mi maestro Petr Pestov y yo trabajamos intensamente para que cogiera el nivel necesario para pasar al último curso de formación en la escuela. Al terminar este primer curso, el director de la John Cranko School -Tadeusz Matacz - se reunió conmigo y me comunicó de forma muy sincera y cordial que consideraba que había llegado muy tarde a la danza clásica y que nunca dominaría la técnica necesaria para ser contratado por una compañera profesional. 

Víctor en Pierrot Lunaire de Glen Tetley

Salí de la reunión decepcionado y llorando, porque el ballet clásico ya formaba parte de mi vida. Al salir me encontré al subdirector de la Royal Ballet School -Gary Norman- que justo en ese momento estaba colaborando con el espectáculo final de curso de la Four Seasons Ballet, con los graduados de la Royal Ballet School y la John Cranko School. 

Gary no podía creer las palabras del director de la escuela porque justo la mañana anterior me había visto en clase. Durante la conversación que mantuvimos me propuso formar parte de la Royal Ballet School en Covent Garden -London-. Yo no daba crédito, pasé de un estado de desolación absoluto, a la confusión y la sorpresa. Simplemente no podía creer cómo la visión podía ser tan diferente entre unos y otros. Pasar de no tener futuro en esta profesión a tener todo un gran camino por recorrer fue increíble, pensé cuan cierto era eso de que "cuando se cierra una puerta inmediatamente se puede abrir una de mayor". 

Sin dudarlo me fui a la Royal Ballet School, donde tuve dos años de duro trabajo de formación para conseguir el nivel técnico necesario para llegar donde estoy ahora. 

Siempre recordaré el año 2006. La ilusión de mi primer día en la Royal Ballet School, las ganas de demostrarme a mí mismo que podría ser un bailarín profesional y el duro trabajo que me auto-exigí para agradecer a Gary Norman la confianza que había depositado en mí. 

con Mia Thompson en Jealousy de James Cousins
La experiencia que conseguí durante el año anterior a John Crancko School me sirvió para empezar esta nueva etapa más seguro de mí mismo. Mis nuevos compañeros y el profesor David Peden, me acogieron muy bien, me hicieron sentir uno más de esta pequeña familia, hice nuevos amigos y cada día me sentía más cómodo con el inglés; todos estos factores hicieron que mi primer año fuera inolvidable. 

En las puertas abiertas del final de curso de ese primer año, disfruté de la presencia de mis padres y la asistencia de la primera bailarina del Royal Ballet, la gran artista Tamara Rojo. Al terminar la representación fui a saludar a mis padres y me encontré a Tamara hablando con ellos. Durante la pequeña conversación que mantuvimos, se ofreció a darme clases particulares después de mi jornada en la academia. Ella me presentó a José Martín -por entonces bailarín solista del Royal Ballet-, quien me dio clases particulares de forma totalmente desinteresada durante el segundo curso en la Royal Ballet School. 

Ese curso trabajé duro, de 9h a 18h tomaba clases en la escuela y al terminar me esperaban 3 horas de preparación personal con José. Sus clases me aportaron mucha técnica y dieron carácter a mi estilo personal. En general creo que fue un año muy productivo y enriquecedor. Mi esfuerzo y dedicación se vio reconocido cuando la dirección de la escuela me propuso el papel principal en la gala de fin de curso en la Opera House de Londres. 

con Constance Devernay en Elite Syncopations
de Sir Keneth MacMillan
Mi camino como bailarín profesional comenzó justo después de mi graduación, cuando el Scottish Ballet me ofreció contrato para formar parte de su equipo. 

¡Cómo puede cambiar la vida ! aún recuerdo aquella entrevista con el director de la John Crancko School, sus palabras "nunca llegarás a ser bailarín profesional" y dos años después me estaba graduando a una de las escuelas más prestigiosas del mundo, la Royal Ballet School, haciendo el papel principal en la Opera House, uno de los teatros más importantes de Europa y además con un contrato profesional en una de las compañías más prestigiosas del Reino Unido, el Scottish Ballet. 

¡No podía sentirme más orgulloso! Cualquier sueño se puede lograr con mucho trabajo, dedicación y constancia. 

Y de tu etapa en el Scottish que destacarías Mi etapa como bailarín profesional comenzó 11 Agosto de 2008. Nunca podré olvidar esta fecha, básicamente porque supuso un cambio radical en mi vida. Nueva ciudad, nuevos compañeros y la satisfacción de formar parte de una gran compañía de Ballet, el Scottish Ballet que dirigía Ashley Page. 

Mi debut fue rápido. El 14 de septiembre de 2008, justo un mes y 3 días después de comenzar en el Scottish Ballet, debuté en la obra Pennies from Heaven. Al terminar la actuación, sabía que quedaba mucho por delante, mucho por aprender, pero me sentí completo y feliz. Cada papel, ya sea en ballets clásicos o contemporáneos, han dejado su huella, y mi madurez ha sido alimentada de las experiencias vividas durante todos estos años, de las actuaciones en pequeños y grandes teatros y de los viajes que he hecho con la compañía por todo el mundo. 

Pero lamentablemente no por Cataluña, ni por España.... No, ni siquiera he tenido la oportunidad de bailar en ninguna otra Gala que la de Sitges, pero confío en que eso va a cambiar pronto, ya que a pesar de estar ahora tan lejos, siendo Rafa catalán, creo que va a haber alguna sorpresa por aquí. Pero aún no puedo anunciarlo (risas). 

14`20" de Jirí Kyllian
Entonces ¿por dónde girabais con el Scottish? He tenido la oportunidad de bailar en teatros impresionantes, el Mariinsky en Sant Petersburg, el Joyce Theatre en Nueva York, el Kennedy Center en Washington, el Dorothy Chandler Pavilion en Los Angeles (California), el Mahalia Jackson Theatre en Nova Orleans, el Gran Teatro de Shanghai en China, el Teatro Kwai Tsing en Hong Kong y con roles muy diversos, como por ejemplo : Siegfried en el Lago de los Cisnes, Príncipe en Cinderella, Messenger of Death en Song of the Earth, 14´20´´ de Jiri Kylian, MC 14/22 de Angelin Preljocaj, Ten Poems de Christopher Bruce, Street car Named Desire de Annabelle Lopez Ochoa, Romeo y Julieta, Nutcracker, Five Tangos de Hans Van Manen, recuerdo especialment el Pierrot Lunaire de Glen Tetley en el Mariinsky, donde el último bailarín que lo había bailado había sido nada más y nada menos que el propio Rudolf Nureyev, Work within Work de William Forsythe.... Otra gran experiencia ha sido trabajar con Cristal Pyte. 

Es triste cuando piensas que se te ha aclamado por medio mundo en tantos roles principales, por ejemplo el Siegfried del Lago de David Dawson, cuyos ballets me encantan y en teatros a rebosar y en cambio en tu pais eres un desconocido. 

Una carrera impresionante ¿y qué te hizo cerrar esa etapa e irte a Sidney con Rafa y un registro muy distinto? Pues después de casi diez años, sentía que ya había hecho todo lo que podía hacer en el Scottish y me apetecía un cambio. Contacté a Rafa por FaceBook y en principio pensamos en la posibilidad de conocernos en Nueva York donde su compañía bailaba en ese momento, en el Joyce, y donde nosotros íbamos al cabo de poco, pero no pudo ser y al final nos vimos en uno de nuestros viajes a Barcelona para ver a nuestras respectivas familias. Creo que él ya me conocía como bailarín y le interesaba conocerme como persona. 

Emergence de Crystal Pite con
Bethany Kingsley-Garner
Todo pasó muy bien, me envió solos para que me los aprendiese y me grabase, enviándoselos de vuelta y así fue como funcionó. Gestionamos todo el papeleo y allí me fui sin saber muy bien qué me esperaba. Llegué con actitud muy positiva y con ganas de integrarme rápido en una compañía muy distinta y con un estilo propio que debía hacer mio, pero siguiendo mi temperamento, me exigí tanto que me lesioné. Debo decir que allí las cosas funcionan de maravilla y a la semana ya estaba operado y al cabo de poco tiempo ya volvía a bailar. Estoy muy ilusionado con esta nueva etapa, soy muy, muy, feliz allí y ya verás como para este 2019 nos esperan muy buenas noticias, je, je... 

¿Cómo es la compañía? Somos dieciséis bailarines. Hay solo tres extranjeros, que es lo máximo que el gobierno permite. En estos momentos somos dos italianos y yo mismo. La buena noticia es que mi novia, Mia Thompson, también ha obtenido un contrato y empieza después de fiestas, estamos realmente felices. Ella bailaba conmigo en el Scottish, era First Artist, pero como es australiana ha sido fácil poder contratarla, así que ¡genial! 

Somos un grupo de bailarines con un estilo muy personal y estoy encontrando mi propia personalidad. Me levanto con muchas ganas de ir al estudio y trabajar. Fíjate que ahora mismo llevo unos días aquí y claro que estoy contento de estar en mi tierra y con mi familia, pero echo de menos mi día a día allí. Tengo 30 años que han pasado volando, siento que estoy en mi mejor momento, asimilando muy bien el estilo de Rafa. Todos tenemos una buena base clásica pero nadie ha bailado en una compañía clásica, sólo yo, y creo que Rafa valora mucho que no me olvido de mi base pero a la vez estoy abierto a nuevos movimientos. Es muy bonito lo que hace y además todo está muy cuidado, hasta el último detalle... 

Y en cuanto al repertorio pues bailamos mucho Bonachela, claro, pero hacemos ballets de otros muchos reconocidos coreógrafos, a la vez que se da oportunidad a jóvenes talentos para coreografiar para nosotros. 

Hay una anécdota curiosa y es que con el Scottish hice el papel principal en el Ballet de Javier de Frutos, Elsa Canasta, y cuando le comenté a Javier que me iba a la Sidney Dance Company, él me comentó que ese papel había sido creado en su día para Rafael Bonachela, mi futuro director. 

Solo conozco su coreografía "Eternal Damnation to Sancho and Sanchez" que creó para el espectáculo In The Spirit of Diaghilev que vimos en el Mercat y el TNC en Barcelona hace unos años y que era una irreverente paranoia, aunque muy interesante... Bueno, Elsa Canasta es uno de sus grandes éxitos. Javier cree que es bueno que la gente se cuestione lo que ve, crear polémica y discusión frente a una obra. 

Víctor Zarallo. Foto: Roy Tan Photography
Y qué hay de la coreografía? porque recuerdo muy bien tu solo Take me to the Moon en Sitges. No, no me lo he planteado, aunque para una escuela de Sidney me pidieron una pieza de 4 minutos. Me dieron la música y la historia, la sirenita cuando llega a la playa y descubre que tiene piernas, y en una semana lo hice y salió muy bien. A ver si sale alguna otra cosa, pero no hay prisa, porque siento que me estoy conociendo mejor como bailarín y quiero aprovechar el momento tan satisfactorio que estoy viviendo. Lo que sí estoy haciendo es dar clases y me gusta mucho la experiencia. 

Hablando de Galas ¿conoces a David Rodríguez que organiza cada año una gala con bailarines catalanes en Girona? Pues no y sería muy interesante contactar con él porque estoy seguro que Rafa entendería que quisiera bailar en casa y aprovechase cualquier oportunidad. 

Y también está Terrassa, claro, sede de nuestra compañía, el Ballet de Catalunya, y organizadora también de Galas dentro de su programación de danza, para daros a conocer aquí. Sí, acabo de verles, he ido al Centre Cultural, a Terrassa, he hablado con Adrià Fornés y conozco a Elías e Ibstage donde Lolita colabora y sería fantástico poder bailar en alguna gala con ellos. 

¿Has visto algún ensayo del Ballet de Catalunya? Sí, he visto a Elías trabajando con los bailarines en las danzas francesa y rusa del Cascanueces y ¡he flipado! ¡Tienen un nivel espectacular! Elías es muy valiente, es una pena que no tengan más apoyos porque además tienen mucho público. Me ha comentado que han vendido ya las dos producciones previstas del Cascanueces, más las que hacen para las escuelas, y tienen que hacer una tercera para satisfacer a más público, pero yo creo que deberían estar una semana como mínimo en cartelera. 

Emergence de Crystal Pite con Bethany Kingsley-Garner
Foto: Christofilopoulou
En Glasgow, una ciudad industrial, está un mes y llena cada función. Es un tema de apuesta política, porque eso crea una tradición y fomenta la cultura a nivel familiar y para otras producciones que incluso se hacen las noches de Navidad o del 31. Para los bailarines no es super guay (risas) pero para las familias sí, porque es una manera de celebrar la fiesta de forma cultural. Aquí debemos consolarnos con las retransmisiones en el cine. 

Los teatros deben contratar al Ballet de Catalunya, debería estar en toda la red de teatros catalanes y lo que también me parece increíble es que las Galas de Ibstage no estén a tope, porque los bailarines que traen son los mejores del mundo actualmente. No entiendo como no está lleno de escuelas de danza, porque además me consta que gozan de importantes descuentos y no puedo entender como los profesores y directores no motivan a sus alumnos a aprovechar esta gran oportunidad de aprendizaje. Supongo que como siempre es un problema de egos y de celos, pero algún día se darán cuenta de todo lo que han perdido … como lo que se perdió con la propuesta de Ángel Corella. 

Respecto a lo que comentábamos del Ballet de Catalunya, Elías vendrá a Australia a dar clases y nos veremos allá y ¿quien sabe? tal vez surja alguna colaboración. Como te digo, habrá que estar atentos este 2019 que ya casi tenemos aquí.....


sábado, 22 de diciembre de 2018

Entrevista a José Carlos Martínez


José Carlos Martínez en Sant Cugat.
Foto: Jordi García - Local Press

Con ocasión del paso de la Compañía Nacional de Danza (CND) por Sant Cugat para el estreno en Cataluña de su segundo gran éxito clásico, Cascanueces, José Carlos Martínez, su director, nos concedió una entrevista. José Carlos, vino en Setiembre pasado al Liceu con el otro gran clásico de la CND, Don Quijote, que ya se había estrenado antes en tierras catalanas también en Sant Cugat, y entonces nos contaba que iba a renovar por 3 años más en Setiembre, cuando se cumplirían ocho al frente de la compañía. 

Pero ahora las cosas han cambiado, la nueva dirección del ministerio de cultura decidió que no habría más prórrogas y que a principios de 2019 se convocarían concursos para elegir a los sucesores de los actuales directores del Ballet Nacional de España, la Compañía Nacional de Danza, la Compañía Nacional de Teatro Clásico, el Centro Dramático Nacional y la Orquesta y Coro Nacionales de España, 

Equipo creador de Cascanueces al completo
Foto: Carlos Quezada
Así pues, queríamos saber como se plantea su futuro el director que en ocho años ha conseguido realizar un cambio espectacular en una compañía que hacía más de veinticinco que no se calzaba las puntas y que había suprimido totalmente el ballet clásico de su repertorio. Han sido legión en este tiempo quienes a lo largo y ancho de nuestro país han aplaudido su trabajo, su capacidad de evolución y ampliación con una compañía que, sobretodo cuando presenta sus ballets clásicos, cuelga el cartel de completo dondequiera que sea que baile. 

En Cataluña su Don Quijote agotó entradas los cinco días del Liceu y ahora en Sant Cugat fueron numerosos los que acudieron esperanzados los dos días de función, confiando en anulaciones de última hora ya que las entradas se agotaron rápidamente. Pep Tugues, director del teatro Auditori de Sant Cugat (la segunda casa de la CND según palabras del propio José Carlos), comentó en la rueda de prensa de presentación del espectáculo que de haber podido, habría abierto una tercera función que no dudaba habría también llenado. 

Carolina Masjuan

Ocho años y ya dos clásicos La verdad es que hemos llegado mucho más lejos de lo que esperaba. La compañía ha evolucionado rápido y después de un Quijote más típico, ahora presentamos este Cascanueces al que he dado mi toque personal. He hecho una nueva versión porque ¿cuantas hay? para que se identifique como versión de la CND, realizando algunos cambios en la dramaturgia y su situación en el tiempo. 

Cascanueces de la CND. Foto: Jordi García
Es una producción muy francesa, con mucho charme y glamour Sí, pero fíjate que no es algo buscado, yo creo que viene dado más por la época en la que la situamos, principios del siglo pasado, art decó. Bueno, para la danza de los mirlitones, totalmente francesa, sí que me he inspirado un poco de la idea de Nureyev, pero en general tiene mi propio sello personal. 

¿Tenéis apoyos privados? No, la compañía se financia con dinero público, sólo los programas didácticos tenían el apoyo de la Fundación Loewe. 

En Francia algunos ya se están frotando las manos al saber que es probable que tu contrato con la CND acabe el 1 de septiembre del próximo año ¿podrías plantearte la dirección de la Ópera de París? Bueno, hay que saber que allí las cosas funcionan de forma distinta ya que es el Director General quien nombra a la Dirección del Ballet. A no ser que pase como con Benjamin (Millepied que estuvo poco tiempo como director, renunciando él mismo al puesto) y que las cosas cambien de pronto, será en 2020, cuando va a haber cambio de director general y entonces ya se verá qué pasa. Es curioso, porque allí todo funciona por concursos y exámenes y en cambio en ese aspecto el director es como el Rey Luis XIV (risas). De todos modos también tiene la ventaja de que es más fácil trabajar con alguien que uno mismo ha elegido, ya que el entendimiento a priori está garantizado. Pero bueno, también podría suceder que el nuevo director decidiese abrir un concurso para elegir a su colaborador, todo es posible... 

Cuando viniste en Septiembre al Liceu estaba claro que seguirías otros tres años pero ahora las cosas han cambiado y todo apunta a que no habrá prórroga Sí, efectivamente había ya acordado con Montserrat Iglesias, la directora del INAEM anterior, que esa cláusula de escepcionalidad cuando un proyecto funciona muy bien y se puede aplicar en casos especiales se aplicaría en mi caso, pero con el cambio de dirección se decidió aplicar el código de buenas prácticas estricto y no hacer ninguna otra prórroga. De todos modos, cuando en enero salga la convocatoria y vea cómo se plantea, si entiendo que la compañía puede evolucionar en la línea que deseo, estoy dispuesto a presentar mi proyecto. De hecho, como creía que seguía, ya lo tengo en mente así que sólo tendré que ponerlo en papel. 

Danza rusa del Cascanueces. Foto: Jordi García
¿Y cuando se espera que se comunique quien es el nuevo director/a? la directora del INAEM dijo que para abril/mayo ya estaría decidido, lo cual es poco tiempo para realizar una transición en condiciones. Lo ideal es que se comunique como mínimo con un año de antelación, así el nuevo director se puede ir familiarizando con la compañía, asistir a algunos ensayos, incluso si es posible ir de gira con ella. Yo viví la experiencia de aterrizar sin conocer apenas nada de la compañía y además sin experiencia en la dirección y no es aconsejable. Cometí muchos errores de los que por otra parte he aprendido mucho. Hay un gran trabajo para poder optimizar el presupuesto así como el potencial humano. Es una situación muy compleja. Ahora no estoy para nada en la misma situación en que estaba cuando llegué, he aprendido muchísimo, sobretodo por el hecho de ser una compañía nacional. 

Hay varios movimientos presionando al ministerio para que en tu caso hagan una nueva prórroga. Lo sé, la petición en change.org, otra de mailings pidiendo que se escriba al Ministerio. Se está moviendo mucho a nivel privado y yo lo agradezco enormemente. Fíjate que desde el propio ministerio me van informando de todas las muestras de apoyo que reciben y me dicen que van contestando a todos y que les explican la situación : que valoran mucho mi trabajo, que están muy contentos con lo conseguido, que quieren que siga colaborando con ellos, que mis ballets formarán parte del repertorio y que es posible que vuelva a hacer alguna coreografía más, etc... pero que tiene que ser con un nuevo director, aunque en principio lo que me han comentado es que el proyecto va a seguir igual que en la línea que está planteado actualmente. 

Puede que ninguno de los proyectos que se presenten les convenza Claro, puede pasar, y entonces si eligieran mi nuevo proyecto volvería a empezar desde cero, pero por otro lado, no es muy lógico que quienes han decidido no prorrogar mi contrato actual, decidan empezar un nuevo proyecto conmigo. Pudiera parecer un contrasentido.... 

¿Cómo ves la danza en España? Aparte de que hay muy pocos recursos destinados a ella, otro problema es que que en cierta manera hay celos y no entendemos todos en general que lo que hay que hacer es apoyar cualquier iniciativa, porque si un proyecto nace y triunfa y crece, eso va a generar mas público y va a alimentar todos los proyectos. Tuvimos problemas con pequeñas compañías de contemporáneo que se quejaban porque decían que les quitábamos el sitio. Por ejemplo nosotros vamos al Teatro Pavón, que es un teatro de teatro, pues ya hubo polémica. Fuimos con un programa contemporáneo, dando trabajo a coreógrafos de aquí, cuatro propuestas distintas que se beneficiaron de ello, así que además de llevar la danza a otros circuitos también dimos visibilidad al trabajo de nuestros creadores, pero es muy difícil hacer entender esto. Para vender esos espectáculos de danza contemporánea debe ser en sitios como esos, en otros teatros no nos piden este tipo de espectáculos, son circuitos distintos. 

Arlequin del Cascanueces de la CND. Foto: Jordi García
Sí, aquí también pasa y se han perdido grandes oportunidades Sí, el caso de Ángel Corella, como también sucedió en Madrid con María Giménez, gente que lucha a tope y que no recibe nada y encima la propia profesión no les apoya. 

¿Qué crees que podría ayudar? Pues que las compañías pudiesen instalarse en teatros, que saliese una buena ley de mecenazgo, que los teatros programasen más danza.... Hay en marcha iniciativas como por ejemplo la del centro de difusión de la danza a nivel nacional e internacional, una nueva unidad del INAEM, super interesante, pero a ver como se articula porque hay muchos recursos destinados a él. Espero en una próxima reunión que me expliquen más sobre este proyecto

Y fuera ya de la CND ¿qué proyectos te planteas? Pues la coreografía es uno de ellos. Tengo un proyecto con el Ballet de Zagreb para montarles una Giselle para el 2020, también me han llegado avisos de algunas compañías que necesitan director, pero de momento no voy a tomar ninguna decisión en este sentido y además plantearse la dirección de una compañía requiere mucho trabajo previo, así que creo que llegado el momento descansaré, porque me quedan unos meses muy intensos en la CND, preparando nuestro 40 aniversario, las giras nacionales, Francia, Alemania, China, Colombia, y sobretodo preparando bien la transición. 

Se van a celebrar los 350 años de la Ópera de París ¿sigues vinculado de alguna forma con la institución? Iré a París el día 31 para asistir a les adieux de Karl Paquette y a ver que me cuentan porque me es imposible vivir el día a día de la compañía. Sigo en contacto con antiguos colegas y por descontado que me interesa saber de ellos. Por ejemplo, me invitaron el año pasado para que fuera parte del tribunal de las audiciones del mes de Julio, pero no me fue posible porque bailábamos en Granada. Con el trabajo de la compañía que me absorbe tanto, la verdad es que no puedo vivir el día a día de allí. 

¿Qué nos puedes contar para los lectores de DanseR (*) acerca de los bailarines franceses del elenco? Pues ahora mismo tenemos cuatro bailarines franceses en el elenco. Está Niccolò Balossini que viene de la escuela de la ópera de París y bailó mi ballet Scaramouche en 2005 cuando yo lo coreografié y él tenia 11 años, él es formación Ópera de París 200%. Vino en 2015 y aquí tiene acceso a ballets de ciertos coreógrafos que allí no podría bailar y claro, muchas más oportunidades de pisar escenario. 

Luego está Lucie Bathélémy que está con nosotros desde el principio, llegó en 2012 y ascendió a solista en 2016. Lucie estuvo en el conservatorio de París y luego se fue a Munich. Lucía Lacarra me la presentó recomendándomela mucho. Lucie es muy dulce, muy romántica, no es una bailarina de esas super técnicas pero es una bailarina muy bonita en escena y está bailando cada vez más. 

José Carlos en Orfeo y Eurídice en la Ópera de París.
Foto: Sveva Vigevano
Tenemos también a Benjamin Poirier que vino en 2014. Formado en la Ópera de París, Benjamin bailó en Leipzig desde el 2008, bailando cosas más neoclásicas sobretodo de Uwe Scholz, hasta que se unió a nosotros y está desarrollando más su parte clásica y está creciendo por ese lado. Luego está Pauline Perraut que también se formó con bailarines de la Ópera de París y ella vino a audicionar tres veces hasta que consiguió su contrato. Pauline es muy francesa, muy discreta, durante el primer año hacía muy bien su trabajo pero pasaba como desapercibida, hasta que un día una bailarina se lesionó y tuvo la oportunidad de sustituirla y la verdad es que estuvo muy bien. O sea que sí hay una escuela francesa ahí que está potente (risas).

Tenéis muy jóvenes talentos en la compañía Pues sí y en cierto modo es un riesgo porque tienen muchas oportunidades y crecen muy rápido. Nos pasó con Aitor (Arrieta, que de cuerpo de baile en la CND entró ya de solista en el English National Ballet). Por ejemplo ahora con Ángel (García Molinero, veinte años y ya solista bailando roles de principal), yo soy muy claro y se lo explico muy bien, pero por otro lado, mira, que salgan de la CND y tengan contratos importantes en reconocidas compañías, también es un prestigio para nosotros, aunque claro no deseo que se nos vayan (risas), 

Y cuales eran los planes que tenías cuando creías que seguías otros tres años, ¿poner en escena tal vez tus Enfants como ya habíamos comentado en alguna ocasión? Pues bueno mis Enfants siempre han estado ahí, primero lo quería hacer Mortier en el Teatro Real, luego lo hablamos también en el Liceu pero prefirieron hacer Quijote... el proyecto de manera general era seguir desarrollándonos en todos los sentidos, crear otro gran ballet contemporáneo, siguiendo el ejemplo de Carmen, que ha sido un gran éxito y está girando mucho. En ese sentido estábamos estudiando posibilidades y viendo con otros coreógrafos para hacer algo como este ballet porque un gran título es lo que hace que se hable de la CND, tanto si es clásico como contemporáneo. Dramatúrgicamente Carmen está hecho como un ballet clásico, aunque el lenguaje sea contemporáneo y hemos visto que eso abre puertas para que los clásicos se animen a ver contemporáneo y al revés. La verdad es que ha sido uno de los grandes aciertos, ganó el Benois de la Danse y Johan ya lo ha montado en Dresden y en Basilea y ahora tiene otros teatros interesados. 

¡Pues aquí aún no habéis venido con ella! Es verdad, tenemos que ver … mira, lo voy a hablar con con Pep (Tugues, director del Teatre Auditori de Sant Cugat). 

o Terrassa, nuestro otro gran teatro para la danza en Catalunya ... sí, sí, ¡a ver si lo conseguimos! y claro también estábamos planteando otro clásico y luego a partir de ahí ya podríamos pensar en lo que me has comentado muchas veces de poner en escena por ejemplo un Cranko. Ahora era demasiado pronto para nosotros pero luego a partir de ahí ya hubiésemos podido atrevernos. 

Bailarines. músicos y todo el equipo de la CND en Sant Cugat
al acabar la función. Foto: Jordi García
Oh, sí!! eso seria fantástico, porque además aquí no nos los traen nunca. Lo sé. Si es que a nosotros por ejemplo nos ha costado mucho ir con un clásico al Real, siempre comentaban que éramos una compañía de Forsythe y repertorio de ese tipo, pero luego vieron el resultado del Quijote y ya nos pidieron que hiciésemos un Cascanueces para ellos y con el Liceu lo mismo, trajeron el Quijote y ahora nos dijeron que querían acoger el estreno de la nueva producción clásica que se hiciera con la CND. Vamos avanzando y obteniendo prestigio, pero es un riesgo también, no podemos morir de éxito y necesitamos más recursos para seguir evolucionando. 

Y con Nacho fue bien, entiendo Sí, sí, ¡muy bien! con Por vos Muero vamos a girar, iremos también a Granada y comentamos estudiar otras colaboraciones en el futuro pero claro, ahora, veremos..... 

¿Bailáis mucho en Francia? Vamos a Lyon con Don Quijote, fuimos con Carmen y ya nos contrataron para otra temporada, vamos también a Clermont Ferrand, Merignac, La Rochelle, lo bueno de Francia es que cuando vamos, repetimos. Les gusta la compañía y vamos creando público también allí. Lo que te decía, que muchos programadores contemporáneos luego se abren al clásico y les encanta. Por eso la idea es buscar ahora una nueva Carmen. Carmen con la que además, es muy probable que vayamos a París en Julio. 

Y al Ballet de Catalunya ¿le conoces? he visto solo vídeos pero conozco a Elías García, su director artístico y he venido a alguna edición de Ibstage. Elías empezó conmigo a bailar, coincidimos un par de años en Cannes. Vino a ver nuestro Quijote, estuvimos hablando y me invitó a ir a conocer la compañía pero no pude porque estábamos inmersos en nuestro Cascanueces, que creo que ellos también están haciendo ahora. Me parece una iniciativa excelente y quiero tener tiempo para venir y verles. Lo bueno es que tienen una sede y eso es muy importante, pero necesitan apoyos en todos los sentidos, patrocinio y del sector. Cuantas más compañías haya mejor para todos, no es competencia, al contrario, es estímulo y nos retro-alimentamos unos de otros. Fíjate que en Francia, además de la Ópera de París, hay el Ballet de Toulouse, Burdeos, Niza,... y así en muchos países europeos. Deberían haber más compañías y así habría más danza y más público para ella.

(*) esta entrevista fue hecha para la revista de ballet francesa DanseR pero la publicamos íntegra ya que pensamos todo puede ser de interés también para los lectores españoles




lunes, 3 de septiembre de 2018

Anastasia Limenko: Tratamos de que el mundo sea mejor poniendo belleza en escena

Anastasia Limenko, Black Swan at the Ibstage Galas
Foto: Sila Avvakum
Es la tercera vez que Anastasia Limenko acude a la invitación de Ibstage. Lo hace encantada, adora Barcelona y el ambiente que se respira en este curso de altísimo nivel al que ella define como único y modelo a seguir.

Nos la cruzamos por los pasillos del Institut del Teatre, ha sido la primera de las grandes estrellas invitadas en llegar y tras hacer una clase y tomar un pequeño refrigerio nos comenta que éste puede ser un buen momento para la entrevista que le proponemos. Aprovechamos encantados y charlamos con la que es jovencísima Primera Bailarina del teatro Stanivlasky de Moscú.

Anastasia in class with Ballet de
Catalunya. Foto Sila Avvakum
Carolina Masjuan: Anastasia, ¿creo que es la segunda vez que bailas aquí?

Anastasia Limenko: ¡De hecho, es mi tercera vez! Bailé dos veces el año pasado porque vine en julio cuando interpreté Don Quijote para las Galas en El Liceu y luego volví en septiembre para las Galas en el Teatro Grec donde bailé con Kimin Kim. Así que ahora es la tercera vez que estoy aquí para Ibstage.

CM. : Oh, sí, es verdad!!! ¿y cómo es que somos tan afortunados de tenerte aquí? 

A.L.: Bueno, de hecho fue a través de Instagram -Anastasia es muy activa en esta red social- donde recibí una invitación de Leo Sorribes. Me dijo que había visto mi video de Don Quijote y que estaría feliz si pudiera acudir a una Gala. Me sorprendió mucho ya que yo creía que Instagram era para divertirse y también me sorprendió porque yo era muy joven, tenía 22 años y esta fue la primera invitación para una Gala tan importante y luego, cuando supe que iba a compartir el escenario con bailarines increíbles como Lauren Curtbertson, Kimin Kim y gente con tanto talento y tan famosa en el mundo del ballet, no me lo podía creer! 

En mi segunda ocasión fue mi estreno en Diana y Acteon y fue un momento muy especial para mí. Tengo que agradecer a Xiomara Reyes y Larissa Lezhnina por su ayuda y su excelente coach ¡Tuve mucha suerte! porque tuve a estas excelentes repetidoras y a un compañero tan increíble como Kimin Kim. 

Anastasia Limenko and Igor Svirko
Black Swan at Ibstage Galas
Foto: Sila Avvakum
CM. : ¡Increíble que fuese tu primera vez en eso! ¡Ambos estuvísteis geniales! Y ahora creo que vienes de México porque también has participado en una Gala ¿no?

A.L .: ¡Sí! Fui invitada por Isaac Hernández. Es un bailarín fantástico y fue increíble porque se trató de algo tan especial.... no solo para el público sino también para nosotros los bailarines porque todos nos sentimos muy felices y eso se notó en el escenario. Todos dimos lo mejor y hay que tener en cuenta que actuamos para 20.000 personas, 10.000 en cada una de las dos funciones y fue estupendo. También vi el trabajo de un maravilloso coreógrafo, Sebastian Kloborg, cuyas piezas realmente me gustan. 

CM. : Notamos este ambiente increíble entre todos en Instagram. 

A.L.: Si! porque era un ambiente muy cálido. Nos sentimos como si fuéramos amigos desde hacía muchos años y no solo de hacía unos días ... ¡aún siento esa energía en mí!

CM. : ¿Y cómo empezaste con el ballet? ¿Cuándo decidiste convertirte en bailarina?

A.L.: Es una historia interesante porque nunca imaginé que sería una bailarina. Ese era el sueño de mi madre. Antes de los diez años nunca imaginé que iba a bailar, nunca había visto ballet antes. Ella me llevó a una Escuela de Ballet y comencé a amar este arte. Les estoy agradecida a ella y a mis maestros ya que despertaron en mi esta pasión por este arte que ahora forma parte de mí. 

Anastasia Limenko después de la entrevista en
el Institut del Teatre. Foto: Sila Avvakum

Empecé a tomar clases en una escuela en Bielorussia y me mudé a Moscou a los quince. Gané el premio en el concurso de ballet de Moscou y fui invitada a la Academia de Ballet del Boshoi. Supuso un gran cambio para mí mudarme de Minsk, que es realmente una ciudad acogedora, tranquila y segura, a Moscou, una ciudad enorme que siempre está llena de gente apresurada. Fue realmente difícil, pero por supuesto me adapté y ahora después de nueve años siento que esta ciudad no es que sea mi hogar, pero me siento cómoda allí. Y amo bailar allí porque ese es mi camino, lo que elegí para mí en la vida. 

Anastasia Limenko, Black Swan at the Ibstage Galas
Foto: Josep Guindo
Después de graduarme me invitaron al Bolshoi pero sabía que tenía que comenzar en el Cuerpo de Baile y tal vez pasar tiempo allí, así que decidí unirme al Stanivlasky porque sabía que tendría más oportunidades de crecer y porque vi que podría bailar muchos papeles rápidamente así que sí, esta es mi primera compañía y estoy muy feliz, tenemos un repertorio realmente amplio y allí puedo trabajar para ser cada vez mejor y con muchas oportunidades a la vista. 

CM. : Y con el nuevo Director Laurent Hilaire, ¿las cosas cambiaron mucho?

A.L.: Sí, lo hicieron. Laurent Hilaire ha europeizado la compañía, trae más piezas contemporáneas y es realmente interesante porque bailamos trabajos de muchos coreógrafos como Ekman, Ohan Naharin, Kilyan, por lo que hay muchas personas que vienen a nuestra compañía y esto también es un desafío para nosotros los bailarines, porque somos una compañía clásica y con ellos podemos explorar otras formas de bailar

CM. : Pero creo que una vez dijiste que para ti la danza clásica es la que más amas, ya que también es el estilo más exigente.

A.L.: Sí, sí, para mí el clásico es lo más importante porque es el más exigente para nuestro cuerpo y nuestra coordinación, así que ahora estoy enfocada en abordar más roles del ballet clásico porque entiendo que puedo hacer piezas contemporáneas un poco más adelante en mi carrera. Por supuesto que quiero bailar nuevas cosas y realmente me gusta hacer piezas contemporáneas porque te sientes libre con tu cuerpo y puedes disfrutar de la música y la coreografía, en cambio en el clásico siempre tienes que estar en la posición, sentir tu cuerpo, velar por la limpieza de líneas y es el más exigente en nuestra profesión.

Anastasia Limenko, Black Swan at Ibstage Galas.
Foto: Josep Guindo
Quiero ampliar mi repertorio ahora bailando más estilos en clásicos como Petipa, Grigorovich y también más neoclásico como Balanchine para crecer, porque nunca alcanzas el límite en la danza clásica, siempre se puede hacer mejor. En cambio en el contemporáneo es un poco diferente, se puede comparar diferentes bailarines porque cada uno puede tener su propio estilo, en el clásico no es así, las posiciones y los pasos son los que son y se deben seguir estrictamente.

C.M.: ¿Y en el Stanivlasky también tenéis Cracko's, Mc Millan's, etc. en el repertorio?

AL: Sí, sí, hay mucho, y precisamente mi coreógrafo favorito es McMillan, adoro sus piezas, Mayerling, Manon, estas son piezas que tenemos en nuestro repertorio y también Romeo y Julieta. Éste es "mi" repertorio, son historias que me gustan mucho ... son mis personajes preferidos ...

CM. : ¿Tal vez por su lado dramático?

A.L.: Sí, trato de mejorar todo lo posible mi técnica porque esa es nuestra herramienta y cuando puedes olvidarte de la técnica, entonces puedes desarrollar mucho mejor tu parte dramática. Cuando no necesitas concentrarte en tus giros o en cuan alto levantas la pierna, posees libertad para tu cuerpo. Para mí, lo más importante es llevar historias a escena para compartir emociones con la audiencia. Creo que esto es más importante en nuestra profesión que mostrar nuestra técnica, porque puedes ver cosas increíbles en el circo, la gimnasia y el deporte y siempre serán mejores que nosotros. Pero en el teatro podemos mostrar emociones y hacer comprender el significado del ballet, lo que el coreógrafo quiere decir. 

Anastasia Limenko e Igor Svirko, Black Swan
at the Ibstage Galas. Foto: Josep Guindo
Mi objetivo es llegar cada vez más al público con nuestro arte para que nuestro arte pueda brillar porque mostramos a las personas que el mundo también puede ser hermoso cuando suceden cosas negativas, tratamos de que el mundo sea mejor con la belleza que mostramos. Por supuesto, nuestras historias son sobre el amor, el amor verdadero y la felicidad, pero también hay tristeza, como sucede en la vida, y tenemos que aceptar que podemos estar tristes, pero transformamos la tristeza de manera positiva, es un tipo diferente de tristeza. Se debe aceptar que podemos estar tristes, pero esto también puede llegar a hacernos mejores personas. Así que sí, esta es la forma en que entiendo nuestro arte y para mí es el trabajo más hermoso que se pueda hacer. 

CM. : Wooowww ... es tan hermoso lo que dices .... 

A.L.: Bueno, esto es lo que realmente pienso sobre nuestra profesión y ¡me siento tan feliz con eso!

CM. : ¿Salís de gira? 

A.L.: Ahora no. Porque cuando nuestra dirección cambió, decidieron que deberíamos estar más en Moscou porque querían cambiar mucho nuestra compañía y esto es imposible si estás de gira. Pero yo me monto mis propias giras. Cuando comencé mis vacaciones, que de hecho no he tenido vacaciones, comencé con una gira por Corea del Sur, lo cual también fue una experiencia increíble, luego tuve esas Galas en México y ahora estoy aquí. 

Este es un gran tesoro para mí porque conozco gente maravillosa y cada persona que conoces puede ser como un maestro para ti, pueden hacerte ver otros puntos de vista, aportarte nuevas experiencias que te llegan y te hacen ver otras cosas, así que realmente me gusta esto... 

Anastasia Limenko as Black Swan at Ibstage Gala
Foto: Josep Guindo
CM. : ¿Y cómo te sientes aquí en Ibstage con todos los estudiantes y compartiendo escenario con ellos? 

A.L.: Me siento realmente cómoda porque es mi tercer año. En septiembre del año pasado llegamos al mismo tiempo con Kimin Kim, así que pasamos mucho tiempo juntos y muchos bailarines llegaron antes, pero este año soy la primera y aunque me siento un poco sola, como realmente me gusta España y me encanta Barcelona y todos aquí en Ibstage hacen todo lo posible para que me sienta a gusto, estoy disfrutando.

Realmente aprecio la oportunidad de actuar aquí porque también es importante para mí compartir mi baile con muchas personas diferentes y realmente deseo a Ibstage un futuro brillante y también a la compañía, el Ballet de Catalunya. Entiendo que la situación es complicada ahora, pero realmente les deseo lo mejor porque son todos muy buena gente y de alto nivel profesional. ¡Esto es algo realmente bueno para el mundo del ballet, que se impartan los cursos de Ibstage, se hagan estas Galas y que encima nazca una nueva Compañía tan brillante!

CM. : ¿Has visto a la compañía ensayando estos días? 

A.L.: Sí, los vi ensayar con Larissa Lezhnina y conozco a Rebecca Storani, ya que coincidimos en la primera Gala y comunicamos muy bien, somos amigas y ahora es realmente interesante porque están creando su propia versión de Don Quijote. Y también es fantástico porque invitan a muchas personas a colaborar con la compañía ya que es una oportunidad magnífica.

Creo que deberían estar en el Teatro del Liceu y tener más publicidad en Catalunya porque esta es una ocasión increíble para el ballet y para Cataluña. Cruzo los dedos para que puedan desarrollarse, pero creo que todo saldrá bien, porque cuando uno pone pasión en lo que está haciendo, uno solo puede triunfar y todos son personas maravillosas. ¡Cuando las personas aman lo que hacen, esto es lo más importante para tener éxito! También creo que las empresas locales deben involucrarse en la promoción de la cultura y el arte, deben aportar fondos para que esta gran realidad que es el Ballet de Catalunya ahora pueda continuar su asombroso trabajo.

Anastasia Limenko in class at Institut del Teatre.
Foto: Sila Avvakum

C.M. : Gracias Anastasia, es lo que todos deseamos. Y para la Gala de este año, ¿qué vas a traer a escena? 

A.L.: Bueno, Igor llegará la primera mañana de septiembre. Será su estreno para él y para nosotros juntos con Black Swan y solo podremos ensayar el día de la primera gala por la mañana. Pero no hay problema, para mí está bien porque cuando llegué por primera vez a Ibstage fue muy difícil ya que volé por la noche, tuve dos actuaciones el mismo día de mi llegada y luego tuve que volar de regreso a Moscou de inmediato.

¡Ésta ha sido la situación más dificultosa con la que he tenido que enfrentarme y sobreviví y todo salió bien, así que estoy segura de que puedo afrontar cualquier reto! Y por supuesto ya nos conocemos porque Bolshoi y Stanivlasky son teatros que están muy cerca en Moscou y todos nos comunicamos muy a menudo, así que no hay problema. Espero que el público disfrute de las Galas, estoy muy feliz de haber sido invitada nuevamente. 

Sencilla, simpática y muy linda, Anastasia se fotografía con todos quienes se lo piden o posa espontáneamente frente al profesional objetivo de Sila Avvakum, fotógrafa oficial del Teatro Mariinsky de Sant Petesburgo y que cada año acude a la cita de Ibstage en Barcelona. El gran maestro, muy querido por todos, Piotr Nardelli la ve y acude solícito a besarle la mano mientras ella le regala un arabesque.

Anastasia Limenko posa divertida tras la entrevista
en el Institut del Teatre. Foto: Sila Avvakum

Anastasia nos comenta que aprovecha la oportunidad de descubrir Barcelona estos días. Camina mucho, desde el centro hasta el mar y desde el mar hasta su hotel. Ayer andó cinco horas sin parar. Dice que estos son los pocos días de vacaciones que tendrá, pero que ama tanto su trabajo y le apasiona tanto lo que es su vida profesional que no le importa. 

Conocimos a la increíble bailarina descubierta gracias a Ibstage y ahora hemos descubierto al estupendo ser humano que hay detrás. Muchas gracias y, por favor, ¡vuelve pronto Anastasia! ¡El público catalán te adora!